El Cono del silencio en la serie 'Superagente 86'.
El Cono del silencio en la serie 'Superagente 86'.
Edición 2475: Jueves, 16 de Febrero de 2017

Mr. Trump, ¿Por qué no usa el 'Cono del Silencio'?

Las coordinaciones del presidente americano, a raíz del lanzamiento de un misil norcoreano, ha levantado críticas de especialistas en seguridad. Parte de las coordinaciones fueron efectuadas en su resort, frente a los socios.

El Cono del silencio en la serie 'Superagente 86'.
El Cono del silencio en la serie 'Superagente 86'.

Este sábado a la hora de la cena, los miembros del exclusivo resort Mar-a-Lago que Donald Trump posee en Florida, fueron testigos de un singular evento. De pronto, a la mesa en dónde se encontraba el presidente con su invitado, el primer ministro japonés, llegaron varios asistentes cargando documentos, algunos haciendo llamadas y otros alumbrando con las linternas de sus celulares aquello que necesitaba leerse.

Los comensales estaban siendo testigos, en vivo y en directo, de la reacción de dos líderes nacionales ante la noticia del lanzamiento de un misil balístico por parte de Corea del Norte. Seguramente ambos calibraban las acciones a tomar en respuesta a la provocación de Kim Jong-un. Y mientras esto sucedía, uno de los asistentes tomó una foto que compartiría en Facebook, junto a un texto en dónde daba cuenta emocionada de lo sucedido.

Diversas voces, tanto del partido demócrata como de especialistas en seguridad, han manifestado su preocupación ante la exposición en un espacio público, con una multitud de socios y miembros de servicio del resort, de conversaciones críticas y documentos sensibles. El solo uso de los flashes de los celulares como linterna, incrementa el riesgo de que estos equipos hayan podido grabar los papeles que iluminaban, para ojos más allá de los permitidos. Ante esto, recordando al 'Superagente 86', muchos podrán preguntarse: ¿es que acaso el nuevo gobierno no cuenta con el equivalente a un “cono de silencio” para casos como este? En la popular serie de los años ’60, Maxwell Smart exigía el uso del extraño aparato que bajaba del techo, cada vez que iba a comunicar información reservada. De este modo buscaba, con poco éxito por tratarse de una comedia, que ningún adversario escuchase lo que se decía.

En el mundo real, y no es de extrañar, los estadunidenses disponen de un equivalente a dicho cono para cuando requieren de discreción. Se trata de habitaciones especiales, llamadas SCIF (por las siglas de Sensitive Compartmented Information Facility), acondicionadas para garantizar que de ellas no se filtren sonidos, vibraciones, señales de radio o eléctricas que puedan ser leídas por personas ajenas. Evidentemente cuentas con líneas seguras de comunicación y el ingreso de equipos celulares al recinto es controlado (nada de usar linternas como lámparas). Como si fuera poco, requieren de su propia energía.

Tal como ocurre en la sitcom mencionada, también existe una versión portátil de este SCIF. En este caso es una pequeña carpa que como sus equivalentes mayores cumple los mismos estándares de seguridad.

 Si bien en los años ’20 el secretario de estado Henry L. Stimson dijo que “Los caballeros no leen el correo ajeno”, hoy en día, las revelaciones de Wikileaks revelan un mundo muy diferente. El alcance del espionaje electrónico americano es sorprendente, por ello es curioso ver como la actual administración no se imaginó en peligro de ser víctima de aquellas mañas aquel sábado. (Giuseppe Albatrino)