Edición 2468: Viernes, 23 de Diciembre de 2016

Humor Negro

Escribe: Luis F. Jiménez | Maduro ordena embargo de billetes y provoca el estallido social.

¿Es la estrategia del gobierno venezolano irritar a la población hasta obligar a los opositores a abandonar el país y que queden solo sus partidarios?

Ello explicaría, según observadores, que en un país sometido a una angustiosa escasez de alimentos y medicamentos, con una inflación que superó el 700% este año y una violencia desatada, se retiren, de la noche a la mañana, los billetes de más alta denominación (100 bolívares) privándolos de capacidad adquisitiva.

Lo que debía ser un proceso relámpago de 72 horas para retirar los 6,000 millones de billetes de 100 bolívares anunciado el 11 de diciembre debió ser prorrogado hasta el 2 de enero. Graves disturbios ocurrieron en diferentes puntos del país, con un saldo de tres muertos, numerosos heridos, comercios y bancos saqueados y un malestar social extremo. Se impuso toque de queda en algunas regiones.
El gobierno culpa a la “guerra económica” que provocó la masiva extracción de billetes de 100 bolívares por parte de mafias organizadas por el ‘imperio’ para desestabilizar la economía venezolana. Según la versión, aviones cargados de billetes los han trasladado a galpones lejanos (Ucrania, Alemania, Holanda, etc.) y, por supuesto, a Colombia, especialmente a las ciudades de la frontera que fue nuevamente sellada por el gobierno de Maduro para “quemarle las manos a las mafias”. Extendió igual medida a la frontera con Brasil.

El billete de 100 bolívares, incorporado en 2008, hoy equivale a dos centavos de dólar. La rimbombante denominación del bolívar en ese entonces suena a ironía: bolívar ‘fuerte’. La Conferencia Episcopal fue muy crítica del gobierno.