Protestas callejeras en Venezuela se muliplican tras el cierrafilas del régimen chavista,
Protestas callejeras en Venezuela se muliplican tras el cierrafilas del régimen chavista,
Edición 2463: Miércoles, 16 de Noviembre de 2016

Pateó el Tablero

Protestas callejeras en Venezuela se muliplican tras el cierrafilas del régimen chavista,
Protestas callejeras en Venezuela se muliplican tras el cierrafilas del régimen chavista,

Los resultados de la segunda reunión plenaria de la Mesa de Diálogo reunida por el papa Francisco (12 de noviembre) para afrontar la crisis venezolana pareció apaciguar el lenguaje y la oposición pagó el precio de no mencionar a los presos políticos ni a la solución electoral  para resolver la crisis en el comunicado de prensa.

A pesar de los esfuerzos, horas después de levantarse la sesión, Maduro anunció que no habrá revocatorio ni adelanto de elecciones presidenciales. Quienes calificaron los resultados de la Mesa de Diálogo como dudosos y frágiles se vieron justificados. Diosdado Cabello, el influyente diputado chavista había indicado momentos antes que el diálogo no avanzaba y que preparaba “el contraataque”.

La MUD se vio inmersa en una rebelión de las bases y de quienes discrepaban con las decisiones de los participantes en la Mesa de Diálogo. Quienes sostenían que Maduro utilizó al Papa para dividir a la oposición vieron cumplidos sus pronósticos. Maduro con sus anuncios reactivó las protestas en las calles.

El logro anunciado por la Mesa de Diálogo fue el de abrir los canales para que ingresen alimentos y medicinas a Venezuela. Fue el único logro de la oposición que contó con el apoyo del Vaticano. Algunos consideran que el gobierno presentará este como su logro a fin de ganar tiempo y bajar la irritación social.

Cabe notar que el gobierno, que acusaba de terroristas a importantes grupos opositores y amenazaba con meterlos presos mientras sostenía que no abandonaría el poder “ni con votos ni con balas” reapareció en la Mesa de Diálogo con un discurso de “paz y amor” que resultó “demasiado bueno para ser verdad”.

Manifestaron su descontento con los acuerdos Henrique Capriles y María Corina Machado. El cardenal Jorge Urosa calificó como “un gravísimo error” la suspensión del revocatorio, antes del anuncio de Maduro. Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López que cumplía el 13 de noviembre 1000 días preso, consideró que el diálogo ha sido una coartada del gobierno y reiteró la necesidad de continuar con las movilizaciones. L. López había dicho que la Asamblea Nacional debía seguir su juicio a Maduro.

La próxima reunión plenaria está prevista para el 6 de diciembre. Una eternidad.

 

LA CUESTIÓN ELECTORAL

El anuncio de Maduro viene a rechazar la necesaria solución electoral a la crisis -que ni siquiera se mencionó en el comunicado de prensa- y confirmó que ella es el núcleo duro del conflicto (CARETAS ed. 2462 “Venezuela, Maduro petardea el diálogo”). La convocatoria a cualquier forma electoral sería perdida por el gobierno como reconoció el propio Maduro.

Con ello, tomarían estado público dos problemas graves: el tráfico de drogas y la corrupción. La fabulosa riqueza ingresada a Venezuela con motivo de la bonanza petrolera ha desaparecido dejando atrás un país en ruinas. Hay muchos ejecutores y cómplices que sienten que su libertad personal está en riesgo. Y eso plantea un fenómeno a resolver pues numerosos funcionarios y allegados se oponen a la solución electoral por esta razón (alguno de ellos estuvo sentado a la Mesa de Diálogo).

¿Quién cuenta con la experiencia y la estructura institucional para afrontar una tarea de naturaleza tan compleja? La OEA, si se dieran algunas condiciones.

 

CONDICIONES BÁSICAS

Tal como demuestra la Mesa de Diálogo, la primera condición básica para resolver la crisis venezolana es la participación del gobierno en las negociaciones.

La historia reciente de las relaciones del gobierno venezolano con la OEA ha sido tensa. La oposición buscó aplicar la Carta Democrática Interamericana y el Secretario General Almagro, basándose en su artículo 20, intervino en el asunto adoptando una posición que fue rechazada con vehemencia por el gobierno. El SG Almagro se convirtió en un irritante no solo para el gobierno venezolano sino para otros países miembros de la OEA.

Estos desarrollos dividieron a la OEA y la dejaron fuera de cualquier participación constructiva, perdiéndose la experiencia y la estructura jurídica e institucional que hoy podrían ser un aporte para contribuir a la solución pacífica de la crisis.

La OEA, sin embargo, tiene la infraestructura y recursos necesarios para asistir en asuntos vinculados con la solución electoral. Las actividades de observación electoral han sido reconocidas y la CIDH tiene antigua experiencia en el tema de los presos políticos. Es hora que los cancilleres asuman el control político de la OEA.

El mecanismo que reforzaría las labores del Vaticano y que ayudaría a coordinar los aspectos internos e internacionales para lograr una solución pacífica y negociada de la crisis venezolana es la Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de los Estados Americanos (RC, artículos 61 a 64 de la Carta OEA).

Ella cuenta con el peso político específico que le conceden los cancilleres. Al decidir sobre sus autoridades de la RC, deberán tener en cuenta sus antecedentes en materia de defensa de la democracia y los derechos humanos.

La RC tiene la ventaja de reunir a todas las posiciones e intereses que cada país necesita conciliar para lograr la aplicación de medidas, e incluye la participación de Venezuela que es fundamental para lograr una solución realista de los graves y urgentes problemas a abordar.

Las labores de secretaría serían cumplidas por el Secretario General Adjunto que es el secretario del Consejo Permanente.

 

IRRUMPE TRUMP

La elección de Trump plantea una incógnita sobre su posición respecto a Cuba y Venezuela. En la campaña, Trump fue duro contra los regímenes de ambos países; los cubano-americanos le dieron el triunfo en Florida. La reelección del senador Marco Rubio permite pensar que, con los representantes de Florida (Ross Leithenen y Díaz Balar), tendrán una posición más dura con Cuba y Venezuela que la adoptada por Obama.

Los candidatos a ocupar la Secretaría de Estado (Gingrich y Bolton) han tenido fuertes expresiones contra el chavismo. No hay que descartar que estos sectores se planteen afectar el abastecimiento de petróleo a Cuba presionando sobre Venezuela; una carambola muy riesgosa destinada al talón de Aquiles.

Debe señalarse que Raúl Castro y Barak Obama, con la asistencia del Papa Francisco, dieron el paso histórico de redefinir las relaciones entre sus países. El proceso, que avanza con pies de plomo en Cuba, se convirtió en un logro prominente del legado de Obama en el hemisferio. También lo es para Francisco. Observadores han sostenido que los nombrados han constituido un tejido que, a instancias de Castro, ha sido condescendiente con el régimen de Maduro y ello explica la parsimonia con que han actuado respecto a Venezuela.

Maburro en acción.
Maburro en acción.

Esto viene a cambiar con Trump y el involucramiento directo del Papa en Venezuela. La crisis venezolana puede ser el debut hemisférico de Trump; sus asesores deberán cuidar que sus acciones no generen la solidaridad de países latinoamericanos con el régimen de Maduro. El antídoto de esa posibilidad es encuadrar la crisis venezolana en términos de democracia y derechos humanos.

La irrupción de Trump, también podría alentar al gobierno de Venezuela a promover una Reunión de Consulta en la cual todas las posiciones son atemperadas.