Edición 2462: Miércoles, 9 de Noviembre de 2016

Venezuela: Maburro Petardea Diálogo

Escribe: Luis F. Jiménez | Semana clave: El 11 de noviembre se reúne la Mesa de Diálogo para evaluar avances y desencuentros. El diálogo se afirma o se termina.

De terminar con el diálogo, no es el Papa sino el pueblo venezolano el que va a perder, porque el camino podría verdaderamente ser el de la sangre. Y hay gente que no tiene miedo de que haya derramamiento de sangre. Esto es lo que me preocupa”, lamentó el enviado papal monseñor Claudio María Celli.

La aguda crisis venezolana vive momentos cruciales. El Vaticano consiguió sentar a la Mesa de Diálogo al gobierno y a la oposición el 30 de octubre pasado. “Un buen comienzo es la mitad del todo”, afirmó monseñor Celli en esa primera reunión. Los acontecimientos sobrevinientes obligan a considerar la segunda mitad que transita hoy este complejo proceso.  

La liberación de 6 presos políticos por parte del gobierno, en la mejor tradición cubana, fue replicada con importantes concesiones de la oposición: la Asamblea Nacional (AN) suspendió considerar el abandono del cargo por parte del presidente Maduro, aspecto que podía terminar en su destitución. También suspendió la movilización hacia el palacio de Miraflores, sede del Poder Ejecutivo, que debía realizarse el 3 de noviembre. (CARETAS ed. 2461 “Gestos para el diálogo”)

El objeto central de la crisis es la lucha por el poder del Estado: la oposición busca reemplazar al gobierno y éste se niega a aceptarlo. La Constitución Bolivariana contempla mecanismos para resolver el desacuerdo. Uno de ellos es el Referendo Revocatorio que fue impulsado por la oposición. El gobierno cortó de un tajo el proceso, que estaba en sus últimas etapas; lo  suspendió sine dia.
Otro mecanismo para substituir al gobierno sería la renuncia del presidente, lo cual llevaría a convocar elecciones. También se ha mencionado el adelanto de las elecciones presidenciales, lo cual requeriría una enmienda constitucional.

La oposición busca desplazar al gobierno a fin de encarar la gravísima crisis que confronta la sociedad venezolana después de 17 años del gobierno iniciado por el comandante Hugo Chávez. La impopularidad del gobierno ronda el 75%, lo cual aseguraba el triunfo de la oposición en el revocatorio… y en cualquier camino electoral que se busque. Un callejón sin salida.

LÍMITES DEL PAPA
Monseñor Celli pidió gestos concretos de buena voluntad y moderar el lenguaje a fin de evitar agresiones verbales. El presidente Maduro, incluso, se mostró benevolente en su intervención ante la Mesa de Diálogo.

Hasta que llamó “terrorista” al partido Voluntad Popular (VP) del encarcelado Leopoldo López y la emprendió contra su secretario general, el diputado Freddy Guevara, a quien amenazó con encarcelar. Luego afirmó que “la revolución es irreversible”, que “la derecha debe acostumbrarse a ser gobernada democráticamente” y que de Miraflores no se van “ni con votos ni con balas”.  

Un contraste que debe haber alarmado a monseñor Celli y al mismo Papa.

El 3 de noviembre, Maduro continuó con los ataques personales; esta vez le tocó al prestigioso académico venezolano Ricardo Hausman, a quien acusó de dirigir la “guerra financiera” contra Venezuela. Maduro ordenó la militarización de Caracas y la constitución de campamentos de jóvenes alrededor de Miraflores.

Así, el ambiente de diálogo no es el mejor. Ello conduce a considerar que la intervención papal, con ser positiva y necesaria, requiere apoyos internacionales para lograr que los complejos asuntos a resolver sean encarados de manera constructiva, especialmente los que se vinculan con una necesaria solución electoral, la situación de los presos políticos y los referidos al abastecimiento de medicinas y otros bienes esenciales. 


Aspectos a Resolver

“(Para abordar la crisis en Venezuela) se necesita el peso de otros países de la región. Y no solamente de Sudamérica, sino también de México y Centro América y de Canadá y EE.UU.”. Ricardo Luna, canciller peruano.

La economía venezolana está al borde de la cesación de pagos ante los problemas que enfrentan los acreedores de los bonos de PDVESA. No hay combustible y el precio del barril de petróleo cayó a US$ 37. El desabastecimiento asume extremos inenarrables. La violencia afecta a toda la población. La corrupción, después de 17 años de gobierno chavista, es alarmante.

El revocatorio sería perdido por el gobierno por 75% a 19%. La salida del gobierno implicaría que cobraran estado público asuntos de extrema gravedad como es el involucramiento en el tráfico de drogas y la apropiación indebida de las fortunas resultantes de la bonanza petrolera más importante de la historia venezolana. La cárcel sería el destino posible para funcionarios y militares. Esta es la gran traba.

Las torturas y malos tratos a dirigentes opositores privados de libertad, agrega una nota lacerante a una población exasperada.

¿Cómo superar la situación de manera pacífica? Si se acepta que los esfuerzos del Papa son necesarios pero no suficientes, ellos deben ser complementados con un mecanismo internacional con poder en sí mismo que negocie en su seno con el gobierno de Venezuela los temas que le preocupan.
Se trata de un mecanismo empleado en el pasado: la Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores (RC) en el marco de la OEA. En ella participaría el gobierno de Venezuela y otros gobiernos que guardan buenas relaciones con él.

El objetivo fundamental sería lograr una transición pacífica, pues un colapso de la sociedad venezolana afectaría negativamente a todos los países americanos. La aplicación de la Carta Democrática genera el rechazo del gobierno venezolano cuya participación es esencial para lograr una salida pacífica y negociada de la crisis. La intervención del Secretario General Luis Almagro irrita a muchos Estados.

Para abrir el callejón se necesita identificar alternativas que encaucen pacíficamente las aspiraciones de la población venezolana y abran canales de libertad y abastecimientos de manera urgente. Y que remuevan los obstáculos que llevan a funcionarios del gobierno a rechazar una solución electoral a la crisis. (Luis F. Jiménez)
 


Del Castillo en Caracas

El congresista Jorge del Castillo salió el martes 8 por la mañana a Caracas, invitado por la Universidad Andrés Bello a participar en el foro “Parlamento y Democracia: presente y futuro”, en la Asamblea Nacional. El pertinente título de la conferencia programada del aprista ante los diputados venezolanos fue “El papel del parlamentario en procesos de diálogo político orientados al rescate o preservación de la democracia”. El evento fue inaugurado por Henry Ramos Allup, presidente de la Asamblea y a quien las encuestas identifican desde hace unos meses como el que más posibilidades tiene de suceder a Nicolás Maduro. Siendo el político peruano más relacionado con la oposición venezolana, Del Castillo prefirió hacer su viaje sin previo anuncio.