Edición 2595: Jueves, 20 de Junio de 2019

Aranceles Trump

Escribe: Fernando de la Flor Arbulú * | “Trump viene utilizando los aranceles como un arma de presión política y comercial”.

Repentinamente, la palabra aranceles se va convirtiendo en algo conocido. No obstante que se trata de un concepto esencialmente técnico, relacionado de manera directa con lo que cuesta importar o exportar bienes de un país a otro, Donald Trump se ha encargado de popularizarlo a nivel mundial.
En la actualidad, no es inusual referirse a los aranceles, los cuales, técnicamente hablando, constituyen tributos que se deben pagar por los productos que ingresan al país, o por aquellos que se venden al extranjero.

Trump ha hecho que los aranceles sean accesibles al común de la gente porque los viene utilizando, simultáneamente, como un arma de presión política y comercial. Explosiva combinación de pronóstico reservado, por cierto.

El caso de México (el de China es distinto) es emblemático: todos recordamos que la sorpresiva elección de Trump obedeció al discurso nacionalista que proclamó, ¡América primero¡, atacando desenfadadamente a la migración, especialmente la mexicana, a la cual culpó –y lo sigue haciendo– de muchos de los males que aquejan a la sociedad norteamericana, al extremo de proponer la construcción de un muro en la frontera entre ambos países para frenarla de raíz.

El último anuncio de Trump es que se crearán aranceles a todos los productos que ingresen a los Estados Unidos desde México, si es que no se implementa una agresiva política que desactive la migración de gente hacia territorio norteamericano. Resulta evidente la mala utilización de un instrumento comercial, como los aranceles, para encarar un asunto político.

La medida, por ahora suspendida hasta tanto se acredite la adopción de mecanismos efectivos para detener la migración, ha merecido la inmediata reacción no solo del Estado mexicano, sino de las propias empresas y comerciantes norteamericanos.

Y es que, claro, aplicar un arancel como tributo adicional a cualquier importación de bienes, generará una inmediata incidencia en los precios que terminarán pagando los mismos consumidores norteamericanos (a quienes en teoría se pretende beneficiar). Como es obvio, los aranceles no los pagará México.

Falta poco más de un año para que empiece el proceso electoral en los Estados Unidos, y Trump ha empezado a mover sus fichas para su reelección. Y lo está haciendo utilizando, otra vez, el tema migratorio.

Pero en esta ocasión existe un detalle, relevante a mi modo de ver: no se trata de un tema novedoso; todo lo contrario, ya que Trump se ha encargado de malgastar el asunto migratorio durante todo su mandato, recurriendo a él cada vez que necesitaba auxilio político.

Todo pareciera indicar que a Trump podría sucederle lo mismo que a los franceses con la denominada línea Maginot (fortificación construida para defender su frontera): repitieron su estrategia de defensa de la Primera Guerra Mundial en la Segunda Gran Guerra, y terminaron invadidos por los alemanes.