Edición 2586: Miércoles, 17 de Abril de 2019

Julio Cotler: 5 de abril

Escribe: Fernando de la Flor Arbulú * | “Si hay algo que admirar en la trayectoria de Cotler, es su compromiso con la democracia”.

El 5 de abril es, para el Perú, una fecha infausta: Chile le declaró la guerra en 1879, con los lamentables resultados que todos conocemos; Alberto Fujimori le propinó, el año 1992, el último golpe de Estado del siglo XX, y este año 2019, acaba de fallecer –paradojas de la historia– nuestro reconocido intelectual, Julio Cotler.

Tuve el privilegio de tratar a Julio Cotler cuando un grupo de ciudadanos fundamos el Foro Democrático, el 5 de abril de 1993 (al cual se adhirió de inmediato), para lograr que el país recuperase su democracia perdida.

En estos días después de su sensible partida, a Julio Cotler se le ha rendido homenaje por su fecunda contribución al desarrollo de las ciencias sociales y se le ha reconocido su calidad de notable pensador.

Quisiera referirme, ahora, a su compromiso. Si hay algo que admirar en la trayectoria de Julio Cotler, además de todo lo anterior, es eso, su compromiso con la democracia, que tanta falta sigue haciendo en nuestro país.

No obstante que Julio Cotler ya era un consagrado intelectual y un indiscutido líder de opinión, que bien podría haberle permitido que se mantuviese tranquilo en su despacho, o en su casa, para seguir pensando en el Perú; con su sonrisa tímida y su carácter que aparentaba pesimismo para esconder su genuina vocación optimista por el sistema democrático, asistía a nuestras reuniones periódicas, a enseñarnos:”…la democracia –decía– comienza por ser responsables al hacer la cola…”.

Y junto a sus enseñanzas –repito– su compromiso. A cuanta actividad desarrollada por el Foro

Democrático en cualquier lugar del país al que se le convocaba, Julio estaba ahí: para explicar las bondades del sistema de las libertades, de la igualdad de oportunidades para todos, de los contrapesos al ejercicio del poder para evitar su abuso; así como para convencer de que era necesario que no volviese a repetirse otro 5 de abril de 1992.

La historia, al final, cumplió los vaticinios de Julio Cotler: cayó el régimen de Fujimori, se recuperó el sistema democrático, con su fragilidad institucional, pero ahí vamos: han transcurrido un par de décadas sin interrupciones inconstitucionales. Claro, se encargó también de llevárselo, 27 años después.

No puedo terminar este comentario sin transcribir el penúltimo párrafo del prefacio escrito por Julio Cotler a la tercera edición de su clásico libro “Clases, Estado y Nación en el Perú»:

“Esas convicciones democráticas… se consolidaron con mi participación en el Foro Democrático para recuperar y afianzar los valores democráticos durante la década infame de Fujimori y Montesinos”.
Julio: intentaremos, recodándote, que en lo sucesivo el 5 de abril no sea una fecha infausta para el Perú, a pesar de tu partida.

*Abogado y fundador del Foro Demócratico