Edición 2555: Jueves, 6 de Septiembre de 2018

Privilegio Supremo

Escribe: Fernando de la Flor Arbulú * | “La inadmisible acefalia institucional del CNM debe resolverse de inmediato”.

En una conversación casual acerca de los acontecimientos del ya célebre escándalo Lava Juez, alguien preguntó –con mucho criterio y más sentido común- porqué estaban presos todos los integrantes de la denominada organización criminal Los Cuellos Blancos, entre jueces, abogados y empresarios, y no César Hinostroza Pariachi, quien todavía ostenta su condición de juez supremo. 

La respuesta tiene dos alcances. El primero es que si existiera Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) en funciones, César Hinostroza habría sido destituido y ya no sería más juez de la Corte Suprema. La relación de ilícitos e impropiedades en que ha incurrido es tan vasta, acreditada en los innumerables audios escuchados y corroborados, que no cabría duda alguna que esa sería su situación. Ocurre, sin embargo, que no existe CNM; se encuentra acéfalo, al haberse destituido a todos sus miembros.

Por eso es que resulta de prioritaria importancia que el Gobierno insista para que el Congreso apruebe la modificación constitucional alcanzada acerca de cómo debe conformarse el nuevo CNM, de manera de convocarse al referéndum planteado para que la ciudadanía ratifique dicha iniciativa. Debe quedar claro, en este sentido, que las propuestas del presidente Vizcarra para consultarle al pueblo no tienen porqué hacerse simultáneamente. Hay distintas prioridades. La reforma más apremiante es la del CNM, simplemente porque no existe en el país, hoy en día, el organismo encargado de nombrar y destituir jueces y fiscales, lo cual resulta una manifiesta anormalidad. ¿Cuántos más jueces y fiscales habrá, actualmente, actuando de la misma manera? En ese sentido, no creo que le resulte políticamente rentable al fujimorismo negarse a una reforma tan obvia como ésta. De hacerlo, la popularidad de Keiko Fujimori seguirá en busca de un solo digito.

El segundo alcance de porqué el juez Hinostroza sigue deambulando sin tropiezos y exhibiendo su titulo de magistrado supremo, corresponde a un privilegio: el del antejuicio que tramita el Congreso a las altas autoridades, entre ellas, los integrantes de la Corte Suprema. Ante la acusación constitucional como la que el juez Hinostroza tiene por un concurso de delitos, el Parlamento viene demostrando estarla tramitando con la parsimonia y lentitud compatibles con los intereses de la señora K de la Fuerza N° 1.

De manera pues, que solo una inadmisible acefalia institucional como la del CNM, que debe resolverse de inmediato, y un privilegio, constituyen el anverso y el reverso, los dos sentidos de la respuesta que explican  por qué César Hinostroza sigue siendo juez supremo y gozando de libertad.

*Abogado y fundador del Foro Demócratico

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