Edición 2547: Jueves, 12 de Julio de 2018

Entre la Concentración y el Fujimorismo

Avizorando lo que pudiera ser el inmediato futuro de los medios de comunicación en el Perú, cuyo primer aviso preocupante acaba de darse a través de la perniciosa “ley mordaza”, aquella que prohíbe al Estado contratar publicidad en medios privados, el concentrado grupo El Comercio, ha empezado a marcar la cancha.

En efecto, recientemente el diario El Comercio ha realizado una pormenorizada remembranza de lo que sucedió con los medios de comunicación durante la época de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos, recordando a los tristemente célebres diarios chicha y a la inadmisible compra de la línea editorial de los canales de televisión. El virus autoritario, otra vez, lo ha denominado.

Keiko Fujimori cree que perdió la última elección, principalmente, porque los medios de comunicación no se alinearon con su candidatura. Por eso es que quiere, desde ya, enviar un mensaje claro. Y lo ha hecho acompañada del Apra. Todo parece indicar que el grupo El Comercio ha acusado recibo y, al tiempo de hacerlo, ha hecho memoria de las maniobras ejecutadas contra la opinión pública durante la época del fujimontesinismo, en la que se manipuló descaradamente la información.

Hace meses atrás, con ocasión de algunas iniciativas del fujimorismo pretendiendo regular la libertad de prensa, a propósito de las declaraciones de Odebrecht sobre el financiamiento de la campaña electoral de Keiko Fujimori que publicó El Comercio, me referí en esta columna a un choque de titanes.
Claro, también aludí en aquella oportunidad, y lo reitero ahora, a la concentración de medios que constituye el grupo El Comercio (maneja alrededor del 80% de la información a través de medios escritos y televisados), y a las connotaciones inconstitucionales que dicho fenómeno conlleva, materia de una demanda actualmente en trámite ante el Poder Judicial, pendiente de resolverse hace varios años.

Me pregunto si es que esta actualización del enfrentamiento sobre los medios de comunicación, es una cuestión superestructural, un pleito de élites, entre políticos y empresarios.
Soy un convencido que no. La libertad de la ciudadanía para expresarse, opinar e informarse libremente, constituye un haz de derechos que hay que respetar y no deben afectarse.  
Por ello, así como las tendencias autoritarias del fujimorismo resultan tan manifiestamente inconstitucionales, también son contrarias a la Constitución las pretensiones del grupo El Comercio, de seguir acaparando la información mediante la concentración de los medios que controla (diarios, revistas, canales de TV de señal abierta y cable), cuyo cuestionamiento judicial debe ampararse precisamente en resguardo del derecho ciudadano a tener una información veraz, plural y oportuna.   

*Abogado y fundador del Foro Demócratico 

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