Edición 2528: Viernes, 2 de Marzo de 2018

CNN, Inkafarma, HBO, El Comercio

Con frecuencia vemos noticias en CNN, una película en HBO y conversamos por teléfono o celular. En Estados Unidos (EE.UU.), la empresa AT&T, líder de las telecomunicaciones, ha adquirido la cadena TNT, titular de CNN, HBO y la productora Wagner. La operación ha sido multimillonaria. Pues bien, el Departamento de Justicia norteamericano  (equivalente a nuestro Ministerio), invocando la ley –nada menos–  se ha opuesto a la transacción y ha solicitado a la Corte Federal de Washington impedir la fusión por daño al mercado y por reducir la competencia del sector. Esto está ocurriendo en la meca del capitalismo.

En el Perú, acaba de concluirse la operación por la cual Inkafarma ha adquirido la cadena Mifarma, consolidando alrededor del 90% de la distribución de medicamentos en el país. Se han suscitado algunos comentarios, unos preocupados, por lo que dicha concentración pudiese representar en los precios de productos tan sensibles como las medicinas; y otros no tanto, porque lo que está prohibido en el Perú es el abuso en la posición de dominio del mercado, pero no la mera posición de dominio.

No olvidemos que hace algún tiempo, en otro sector particularmente sensible como el de los medios de comunicación, El Comercio adquirió el grupo del diario Correo, concentrando aproximadamente el 80% del mercado de difusión de informaciones en el país, si se tiene en cuenta que el mismo El Comercio controla, también, los diarios Perú 21, Gestión y Trome, así como los canales de televisión 4 de señal abierta y 8 de cable. Contra esta operación, un grupo de periodistas interpuso una acción de amparo fundándose en que no está constitucionalmente permitido el acaparamiento de medios de comunicación, directa o indirecta, ni por parte del Estado ni de particulares, como es el caso. No obstante que el amparo es una acción legal de urgente resolución, hasta el momento –han pasado cerca de ocho años– la controversia sigue pendiente.

Lo que quiero destacar es, primero, la distinta manera en que las autoridades de uno y otro país enfrentan un fenómeno que conlleva un potencial peligro a la leal competencia: mientras que la entidad oficial de EE.UU. objeta la fusión de empresas porque estima –en el caso comentado–  que afecta el mercado y daña a los competidores, en el Perú se espera a que la evidente posición de dominio sea abusiva para que la autoridad intervenga.

Lo segundo es una pregunta de fondo: ¿autorregulación o regulación?

*Abogado y fundador del Foro Demócratico.

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