Edición 2515: Jueves, 23 de Noviembre de 2017

Pata en Alto

Escribe: Rafo León | “Cada día que pasa los fujimoristas se sumergen más en el lumpenaje”.

Lima, 20 de noviembre de 2017

Me pregunto si no queda en muchos de ellos algún atavismo simiesco relacionado con la sobrevivencia. Ciertos animales al sentirse arrinconados sacan las uñas, muestran los dientes y las ratas te pueden saltar a la cara. Seres humanos muy degradados actúan de manera similar. Es lo que se encuentra en grupos de niños de la calle deprivados al extremo, capaces de responder con una agresividad feroz a cualquier intento de hacer que vean otra realidad. O delincuentes en fase última que, verduguillo en mano, habrán de tasajearte si se sienten acorralados por alguna fuerza de ética distinta.

Donald Trump es un ejemplo interesante de odio perseverante y ausencia total de empatía en el poder, cualidades expresadas desde que en campaña ofreció construir un muro de dos mil kilómetros para ahuyentar a los mexicanos. Luego, las restricciones a los servicios estatales en favor de poblaciones vulnerables.  A los afectados por el reciente huracán de Puerto Rico les aventó rollos de papel higiénico. Comenta desembozadamente en favor del racismo y hace unos días levantó la prohibición de comercializar objetos derivados de la cacería del elefante, porque a su hijo le regaló una cola de paquidermo.

Cuanto más se le desprecia, a medida que crece su descrédito en el mundo entero y su imagen pasa a ser repugnante, Trump incrementa motivos que generen más carga negativa contra él. Así se defiende de la razón, de la decencia, de la solidaridad, del diálogo. Es como si jugara con sus propias heces.
Vilcatoma y Salaverry promueven la censura al Fiscal de la Nación, su bancada se quiere tirar abajo al Tribunal Constitucional, la Shaefer impone una exoneración tributaria a las empresas de aero navegación que es claramente anti constitucional, se aprueba la ley sobre etiquetado de alimentos en su versión más espuria y mercantilista, Tubino empuja la Ley Purús que libera la construcción de carreteras en la Amazonía, Becerril se expresó a favor de legislar para prohibir la difusión de tweets, tienen guardada una ley mordaza copiada de la de Correa en Ecuador para recortar la libertad de prensa, se pretende restringir la presencia de ciertas personas en la gestión de los medios, se elimina el requisito del arraigo para postular a gobiernos regionales y locales. No me alcanzarían las ochenta páginas de Caretas si continuara con el listado.

El sector sensato y democrático de la población peruana se ve cada día más burlado con estos intentos de anular todo atisbo de institucionalidad, de modernización, de apertura, pergeñados por los fujimoristas. En los medios impresos salta cada día una nueva columna de opinión de alerta, igual por la radio, para advertir en diversos tonos sobre el peligro de un golpe de Estado legislativo. Las redes sociales revientan con mensajes de preocupación por la inminente reedición de Perú/90. Pero al día siguiente, si no es una iniciativa  tan estúpida como la de construir un Disneyworld en Machu Picchu, nos damos con declaraciones impensables.

Rosa Bartra considera que el autogolpe del 5 de abril fue necesario, la bancada propone que en los textos escolares se destaquen los logros del gobierno de Fujimori, la Arimborgo equilibra los crímenes de odio con los crímenes de amor, la Salgado dijo “yo renuncio” de haber corrupción en la compra de computadoras y hubo corrupción y no renunció, Bienvenido Ramírez fue el médico que aseguró que la lectura produce Alzheimer, Nelly Cuadros le preguntó a la ex ministra de salud García, “¿usted nació mujer?”, Bocángel grita “¡calla pobre diabla!” a la congresista Montenegro porque ella expresó una discrepancia, la Ananculí manifiesta ternura hacia los mineros informales, Galarreta exige a las empresas privadas no anunciar en Caretas.

Me lo vuelvo a preguntar, ¿hay un regusto entre ellos por saberse una mayoría que ejerce control a punta de agravios y matonerías? ¿De qué se trata? ¿De alzar la pata antes de que el sentido común y el pensamiento civilizado te acorralen; de sacar los colmillos, de chillar como hienas, de erizar el lomo para atemorizar a tu oponente?

Martha Chávez, fujimorista de la vieja guardia, queda ahora como una duquesa cuando pone un tweet en el que asegura que la clasificación del Perú para el Mundial es consecuencia del gobierno de Fujimori. Una astracanada como esa se convierte en miel sobre hojuelas al lado de lo que declaró el congresista Reátegui sobre Cecilia Chacón: “tiene buenos pechos”. Cada día que pasa los fujimoristas se sumergen más en el lumpenaje y generan reacciones indignadas ya no solo de personas, también de instituciones que reclaman contra la bestialización en el poder. Alguien los calificó de asociados para delinquir. Sin ir tan lejos, para destruir. 

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