Jheysi (medio), la menor de las Paredes, se inspiró en sus dos hermanas Jhasmin y María para convertirse en una pesista profesional.
Jheysi (medio), la menor de las Paredes, se inspiró en sus dos hermanas Jhasmin y María para convertirse en una pesista profesional.
Edición 2557: Jueves, 20 de Septiembre de 2018

Fuerza Charapa

Escribe: Efraín Torres | La Liga de Levantamiento de Pesas de Aguaytía, en Ucayali, se prepara para los Juegos Panamericanos de Lima 2019.

Jheysi (medio), la menor de las Paredes, se inspiró en sus dos hermanas Jhasmin y María para convertirse en una pesista profesional.
Jheysi (medio), la menor de las Paredes, se inspiró en sus dos hermanas Jhasmin y María para convertirse en una pesista profesional.

Con los primeros brillos del sol de las 6:30 a.m. las tiendas aledañas al malecón del Río Aguaytía, en Ucayali, comienzan a abrir sus puertas. A unos cien metros, a orillas del emblemático río, ya están entrenando las pesistas nacionales Angie Cárdenas (24) y las hermanas Jhasmin (18) y María (17) Paredes. Ellas acaban de regresar a Aguaytía desde Lima, lugar donde viven y ‘concentran’ como parte de su entrenamiento. Son, además, las mayores representantes de la Liga de Levantamiento de Pesas de Aguaytía. “Voy a seguir entrenando para llegar a los Panamericanos”, advierte Angie. “Lo sé, porque confío en mí misma”, agrega con decidido entusiasmo. En sus doce años como deportista, Angie ya ha dejado el nombre del Perú en alto. El 2014 batió dos récords nacionales: 81 kilos en la modalidad de arranque y 105 kg en la de envión (técnica que consiste en levantar la barra en dos tiempos). Con el pasar de los minutos el calor primaveral se intensifica. Las hermanas Paredes, ya descalzas, refrescan sus pies en el río. Ni los mosquitos las incomoda.

Jheysi, Dana y Gabriela integran la categoría sub 13 del semillero de Aguaytía. Ellas  aspiran a participar en las próximas competencias internacionales.
Jheysi, Dana y Gabriela integran la categoría sub 13 del semillero de Aguaytía. Ellas  aspiran a participar en las próximas competencias internacionales.

Jhasmin fue la primera del clan que se involucró en el deporte de la halterofilia, hace ya siete años. Ella representó al Perú en el Mundial de Malasia 2016, donde obtuvo medallas de plata y bronce. “A veces se tienen que hacer polladas para las competiciones”, recuerda. “Se necesita de más apoyo para que este deporte crezca”, concluye. María, quien aún sigue yendo a la escuela, recuerda el Suramericano de Santiago de Chile 2017, donde quedó sexta en la categoría de 58 kilos. Ambas hermanas son la inspiración de la pequeña Jheysi, de doce años, la menor del clan Paredes. Desde hace tres años ella sigue sus pasos. Ninguna ha sido ajena a las lesiones pero jamás han pensado en tirar la toalla. 

Una vez por semana entrenan a orillas del río para for   talecer las piernas y aumentar la resistencia.
Una vez por semana entrenan a orillas del río para for   talecer las piernas y aumentar la resistencia.

Súbitamente, un chapuzón rompe la tensión propia de la dura rutina. ¡Splash, splash! Las risas juguetonas nos recuerdan que ellas también son adolescentes. En sus ratos libres las hermanas prefieren escuchar música, conectarse a sus redes sociales o simplemente dormir. El entrenamiento en el río continúa. A los 32 grados se le suma la implacable sensación térmica de la selva. Y el sol sigue elevándose conforme avanza la mañana. A lo lejos, los productores de plátanos, desde sus lanchas, miran atónitos las hazañas de estas recias mujeres.

Beatriz Masgo Villar, de 14 años, realiza sentadillas levantando 95 kilos.
Beatriz Masgo Villar, de 14 años, realiza sentadillas levantando 95 kilos.

Pedro Paredes Zuta, el entrenador, les ha traído algunas pesas a bordo de su motocar. La Liga de Levantamiento de Pesas de Aguaytía tiene una intensa rutina. Beatriz Limas, oriunda de la comunidad de Shipibo Conibo, lleva la voz de mando. Con solo 22 años de edad ya es una de las más antiguas del equipo. Movimientos circulares en las muñecas, cuello y tobillos –todos a un mismo ritmo–, seguidos de flexiones de caderas y estiramientos de piernas. Beatriz, ubicada en el centro, da las pautas del calentamiento. Luego de quince minutos los muchachos comienzan a levantar las barras con dos discos de 10, 20 y 25 kilos, cada uno. Paredes recuerda cómo fueron los inicios del club, en 1994. “Empecé a armar pesas con fierros galvanizados y cemento, y entrenábamos en la casa de mi madre”, sonríe. Aún conserva una de esas barras. Los triunfos posibilitaron mejorar los implementos y, así, modernizar el actual gimnasio de 70 metros cuadrados. Según Pedro, la mujer de Aguaytía es más perseverante que el hombre. Tal vez eso explica porqué de sus 27 alumnos solo ocho son varones.“Las damas de aquí son más recias, son emprendedoras y muy ‘piconas’, y eso las motiva a querer estar en los primeros lugares”, precisa mientras enseña los trofeos obtenidos. Y vendrán más.

Entrenador Pedro Paredes cultiva nuevos talentos, en su mayoría mujeres.
Entrenador Pedro Paredes cultiva nuevos talentos, en su mayoría mujeres.

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