Para poder plasmar a Peredo en este muro de La Victoria, Altamirano tuvo que superar mas que un desafió.
Para poder plasmar a Peredo en este muro de La Victoria, Altamirano tuvo que superar mas que un desafió.
Edición 2537: Viernes, 4 de Mayo de 2018

Colorizando La Victoria

Por: Nicoll Silva | El periodista Daniel Peredo queda inmortalizado en un muro frente al Estadio Nacional. Quien lo pintó es un artista daltónico.

Para poder plasmar a Peredo en este muro de La Victoria, Altamirano tuvo que superar mas que un desafió.
Para poder plasmar a Peredo en este muro de La Victoria, Altamirano tuvo que superar mas que un desafió.

Paulo Altamirano, 26, es un artista que por su condición tiene dificultad para distinguir los rojos, los verdes y los lilas. A pesar de eso se gana la vida dibujando y pintando.

Tan es así que hace unas semanas terminó el retrato de Daniel Peredo, periodista que con su voz eternizó la clasificación del Perú al mundial de Rusia 2018.

Este proyecto fue un reto para Paulo Altamirano porque además de su daltonismo nunca había pintado algo tan grande. El muro sobre la Vía Expresa mide casi siete metros de alto y nueve de ancho.

Paulo dividió milímetro a milímetro lo que iba a plasmar en este muro de casi siete metros de alto.
Paulo dividió milímetro a milímetro lo que iba a plasmar en este muro de casi siete metros de alto.
Paulo pinta desde que era niño y recuerda que su madre notó que tenía dificultades con los colores pero para él nunca fue un problema. Cuando hacía tareas para el colegio “pintaba los troncos de los árboles de color verde oscuro y los marrones los utilizaba en otras imágenes”.

Altamirano ha estudiado diseño, además varios cursos libres siempre relacionados al arte. Tuvo la suerte que en la universidad un profesor, al cual él le comentó sobre su daltonismo, “me enseñó a trabajar los colores por códigos”. Explica que “mezclaba los primarios con los secundarios y obtenía un nuevo código”. Con el tiempo se acostumbró a trabajar con esta metodología y así logró, recientemente, completar milímetro a milímetro el retrato de Peredo.

El artista señala que por lo general usa su talento para diseñar y pintar muebles. Y así como nunca había pintado algo tan grande “no suelo pintar cuerpos ni rostros con expresiones”.

Él asegura que “dibujar las expresiones de personas es complicado” y más si se trata del “rostro de Peredo gritando un ‘Goooool’”. Para eso tuvo que “metrar cada centímetro del muro” y escoger con códigos cada uno de los colores.

Antes de enfrentarse a la pared, Paulo realizó varios vocetos.
Antes de enfrentarse a la pared, Paulo realizó varios vocetos.
Altamirano confiesa que “al comienzo tenía la sensación de que no lo iba a lograr porque el muro lo veía muy grande” pero lo más complicado fue llegar al color de piel.

Mientras pintaba “yo creía que estaba agarrando el tono” pero según me dijeron estaba “muy mostaza”. Preparó nuevo matices y “a cada rato iba y le preguntaba al vendedor de frutas de la esquina si estaba llegando al tono”.  

Haber logrado esta hazaña Paulo dice que ahora se siente “más seguro” para comenzar a pintar muros de esta dimensión y “lograr salir de la rutina”.

Paulo Altamirano se siente contento cuando escucha a la gente comentando el retrato de Peredo. Ya sea frente al propio muro o leyendo los comentarios en las redes sociales. Él recién se pudo dar cuenta de lo que había hecho cuando Milagros Llamosa, la viuda de Daniel Peredo, “se emocionó con el dibujo y me felicitó con un gran abrazo”.  

Altamirano se concentra y trabaja escuchando la musica de Jean-Michel Basquiat, que además es pintor.
Altamirano se concentra y trabaja escuchando la musica de Jean-Michel Basquiat, que además es pintor.
Fotos: MARJORIE RAMOS

 

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