El autor también tendrá un diálogo con Mo Yan el 31 de julio a las 8 p.m., en el salón Abraham Valdelomar.
El autor también tendrá un diálogo con Mo Yan el 31 de julio a las 8 p.m., en el salón Abraham Valdelomar.
Edición 2597: Jueves, 4 de Julio de 2019

A Brazo Limpio

Escribe: Jaro Adrianzén | Ricardo Sumalavia defiende Historia de un brazo, su última novela. La presentará en la FIL el 4 de agosto.

El autor también tendrá un diálogo con Mo Yan el 31 de julio a las 8 p.m., en el salón Abraham Valdelomar.
El autor también tendrá un diálogo con Mo Yan el 31 de julio a las 8 p.m., en el salón Abraham Valdelomar.

A Ricardo Sumalavia más de uno (y una) le ha dicho que sus novelas son novelas. Entre ellos recuerda a Gabriel Ruiz Ortega y José Carlos Yrigoyen en sus críticas sobre No somos nosotros (2017). A la ‘incomprensión’ le encuentra explicación en la predilección que, asegura, reciben las novelas realistas y lineales en el panorama local. “Todavía tenemos esos códigos de lectura, por eso una novela como esta la podemos ver rara”, adelanta sobre Historia de un brazo, obra con la que retruca a brazo limpio, paradójica y literalmente. La escribió a mano y durante dos meses en el departamento de Jesús María donde tiene libros hasta en el baño (cuatro, exactamente). El resultado fueron las 94 páginas donde confluyen la mirada literaria (o más bien poética) de Lima como una fémina esperpéntica y el recorrido del autor por la literatura fantástica. “El término grotesco me gusta más”, explica. “No llega al horror, se queda en un punto medio”. Precisamente en un terreno donde lo grotesco se vuelve cotidiano. Y donde un hombre tiene en medio del pecho, y constantemente oculto bajo la camisa, un tercer brazo bastante fálico (por eso el vigoroso pájaro que sale del pecho de un anónimo en la portada).

La narrativa la lleva en primera persona el hijo del hombre con tres brazos, un escritor atormentado por el interés en un enigma cuyo origen no comprende. Tomando elementos del thriller policial, Sumalavia reconstruye la historia oculta del progenitor y su extremidad extra. También persiste en el uso de un personaje con rasgos autobiográficos –como en la mentada No somos nosotros– y agrega un pasaje real que le contó su padre –de dos brazos– sobre una batalla campal entre sindicalistas, pasaje clave en el desarrollo. En el libro, además, hay una mirada al tránsito hacia la ancianidad, cuando un hijo se termina convirtiendo en el padre de su padre (leer la cita a Yi Sang en el epígrafe). Sobre esto y más hablará el propio autor el domingo 4 de agosto a las 4 p.m. en el salón Abraham Valdelomar, de la FIL. Preste atención. Tanto a él como a cualquier bulto que se asome por el botón de su camisa.