En el 2016, la casa reconstruida de Túpac Amaru II fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación.
En el 2016, la casa reconstruida de Túpac Amaru II fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación.
Edición 2595: Jueves, 20 de Junio de 2019

La Casa del Curaca

Por: Juan Chipana | Ministerio de Cultura restaura casa de Surimana de Túpac Amaru II. Historiadora cuestiona autenticidad del recinto.

En el 2016, la casa reconstruida de Túpac Amaru II fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación.
En el 2016, la casa reconstruida de Túpac Amaru II fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación.

Con un avance del 30% marcha el trabajo de restauración de la casa señalada como el lugar donde nació y creció el cacique indígena José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II, ubicada en Surimana, en la provincia de Canas, en Cusco.

“La infancia y los primeros años los vive Túpac Amaru en esta casa, con su familia, con sus hermanos y, por supuesto, participando de la vida comunal”, indica Teresa Campos, subdirectora de interculturalidad de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Cusco.

La DDC de Cusco, ejecutora de la obra, está invirtiendo aproximadamente S/ 3 millones para la restauración de la morada de 328 m2 que fue hallada en estado de abandono. El trabajo consiste en recomponer los muros de piedra, reparar el adobe y cambiar la cobertura del techo.

Túpac Amaru II: curaca de Surimana, Tungasuca y Pampamarca.
Túpac Amaru II: curaca de Surimana, Tungasuca y Pampamarca.
Además, el proyecto contempla la investigación histórica, arqueológica y etnográfica del lugar. Así, se obtendrá la mayor cantidad de datos que posibiliten contar la historia que tiene la casa de Surimana, pues hay evidencias de que sufrió modificaciones como parte de la sentencia que dio el visitador José Antonio de Areche en 1781 contra el caudillo.

Karinne Siancas, arquitecta de la obra, señala que “una de las casas que sufrió daños cuando fue apresado y asesinado Túpac Amaru es esta, que fue totalmente destruida hasta sus cimientos. Hay sectores de la casa que sí permanecen y que, según las investigaciones arqueológicas, pertenecen a la época”.

Siancas agrega que, de acuerdo a la investigación que están realizando, la casa “podría haber sido incendiada y, tal vez, según datos etnográficos, que fue cubierta de sal y cal, según las creencias de los tiempos, para erradicar completamente todo lo que tenía que ver con Túpac Amaru”.

Según Teresa Campos, “durante el gobierno de Velasco Alvarado se decidió reconstruir la casa”. Luego, la construcción se reutilizó para ocupación militar, en época de terrorismo, y para atención de salud.
La historiadora Scarlett O’Phelan, autora de dos libros sobre la rebelión de Túpac Amaru, demandó rigurosidad y respaldo documentario para acreditar la identificación de la casa del curaca en Surimana. Además, exige que se precise la historia del levantamiento de infraestructura sobre el terreno. Es decir, que se admita que es una reconstrucción.

Historiadores O’Phelan y Walker.
Historiadores O’Phelan y Walker.

La investigadora refiere que entre las medidas de represión posrebelión estaba “expropiar las propiedades de Túpac Amaru. Se dio la orden que las casas fueran quemadas hasta quedar como terreno plano y luego ese terreno fuera salado”.

Para O’Phelan se deben revisar “los documentos de archivo para ver la compra-venta de ese terreno y para ver cuándo ha sido nuevamente vendido porque, al parecer, fue destruido, pero el terreno quedó y es probable que haya habido una nueva venta de ese terreno; y decir claramente que se está trabajando sobre una reconstrucción, en caso que se pueda comprobar, claro, que ese era el espacio.”

El historiador Charles Walker, autor del libro La rebelión de Túpac Amaru, opina que la reconstrucción de sitios históricos es algo bastante común. “Si uno va a ver algo de Napoleón o cualquier figura histórica, muchas veces en la placa dice que es una reconstrucción, me parece que no invalida el proyecto, para nada”, señala.