Sophie Turner cumple en su primer protagónico.
Sophie Turner cumple en su primer protagónico.
Edición 2594: Jueves, 13 de Junio de 2019

Volando Bajo

Escribe: Jaro Adrianzén | X-Men: Dark Phoenix cierra una saga arruinada.

Sophie Turner cumple en su primer protagónico.
Sophie Turner cumple en su primer protagónico.

Hace 19 y 16 años estrenaron X-Men 1 y 2, dos de las mejores películas de la saga. Destacó el tratamiento rudo y oscuro para sus personajes, así como la brutal interpretación de Hugh Jackman en el rol de Wolverine. De sus garras dependió la franquicia hasta que llegó la correcta Primera generación (2011), que a ritmo de precuela contó la historia de los protagonistas unas cuantas décadas atrás. En el 2014, Jackman fue empleado como pieza central en la fatídica Días del futuro pasado, que unió ambos elencos y empezó un ‘nuevo futuro’. Dark phoenix es parte de esa nueva historia, por eso puede desorientar al espectador que no está al tanto de tan enmarañado asunto. Pero en fin. Aquí la trama recorre el desequilibrio de Jane (Sophie Turner), una poderosa mutante con poderes mentales, afectada por una fuerza cósmica durante una misión espacial. El espectro se apodera de ella y afloran recuerdos dolorosos que dejan mal parado –y humanizan– al venerado Profesor Charles Xavier (James McAvoy). Es lo mejor de la película. La escena en la que su silla de ruedas se destruye es poderosa. Y alimenta un patrón en el que los personajes de reparto terminan por atraer más los reflectores, como el Fury de Samuel L. Jackson en Capitana Marvel. Además de lo de Xavier, Dark Phoenix tiene muy poco para destacar. Mucha acrobacia y explosión, sí; pero una trama donde dos de los elementos determinantes (los furtivos enemigos marcianos y el drama infantil de Jane) son percibidos como piezas encajadas a la fuerza en un rompecabezas que  ya venía arruinado.