La capitulación de Ayacucho (1924), del pintor peruano Daniel Hernández, con Guillermo Miller como uno de sus protagonistas. Nunca se lo retrató como un manco.
La capitulación de Ayacucho (1924), del pintor peruano Daniel Hernández, con Guillermo Miller como uno de sus protagonistas. Nunca se lo retrató como un manco.
Edición 2593: Jueves, 6 de Junio de 2019

¿Quién Rayos era ese Gringo?

Escribe: Marco Zileri | Reciente publicación de la Asociación Cultural Peruano Británica sobre el inglés Guillermo Miller y su lucha por la gesta emancipadora.

La capitulación de Ayacucho (1924), del pintor peruano Daniel Hernández, con Guillermo Miller como uno de sus protagonistas. Nunca se lo retrató como un manco.
La capitulación de Ayacucho (1924), del pintor peruano Daniel Hernández, con Guillermo Miller como uno de sus protagonistas. Nunca se lo retrató como un manco.

Grabado de Guillermo Miller en la Biblioteca Nacional del Perú.
Grabado de Guillermo Miller en la Biblioteca Nacional del Perú.
Herido y recostado contra la pared de barro de una choza, luego de la batalla de Ayacucho, José de La Serna recibió la visita del general patriota Guillermo Miller. Viéndolo debilitado por la pérdida de sangre, el inglés ofreció al prisionero “un poco de té que tenía en su cantimplora”, según relata en sus propias Memorias. “Esa, la verdad, es la única cosa que podría tomar en estos momentos”, le agradeció el virrey.

La batalla de Ayacucho, recién terminada, había sido tan feroz como decisiva: en cuestión de una hora habían muerto 1,400 hombres del ejército realista y 370 del patriota, y habían sido heridos cerca de 700 soldados por bando, la mayor parte de las bajas causadas por arma blanca. Y Miller, al comando del regimiento de caballería Húsares de Junín, había sido decisivo en el triunfo. Era el 9 de diciembre de 1824. Miller tenía solo 29 años de edad cuando vio caer el reino de España en América.

Al día siguiente, el jefe de estado mayor José de Canterac y el general Antonio José de Sucre suscribieron la capitulación de Ayacucho, que selló la independencia de América. El artista Daniel Hernández pintó un cuadro alegórico del histórico acto un siglo después, con Miller, sentado al extremo derecho, luciendo un poncho. El inglés usaba habitualmente esa prenda, lo que ha sido interpretado como una prueba de su arraigo andino. Lo cierto es que era manco por una herida de guerra y que ocultaba la pérdida del brazo vistiendo de esa manera.

Michel Laguerre, Scarlett O’Phelan, Enrique Anderson, general Jorge Celis y embajadora británica Kate Harrisson en la presentación del libro.
Michel Laguerre, Scarlett O’Phelan, Enrique Anderson, general Jorge Celis y embajadora británica Kate Harrisson en la presentación del libro.

Próximo a conmemorarse el bicentenario de la independencia del Perú, la Asociación Cultural Peruano Británica acaba de publicar un libro sobre este héroe inglés de la Independencia. A la presentación asistieron el comandante general del Ejército, Jorge Celis, y otros oficiales del alto mando de las Fuerzas Armadas; el alcalde de Miraflores, Luis Molina, y su (desbaratada) cúpula; y la embajadora del Reino Unido, Kate Harrisson.
Miller. Militar, político y peruanista 1795-1861 reúne ensayos sobre la increíble vida de este militar a cargo de los historiadores Scarlett O’Phelan, Mauricio Novoa, Michel Laguerre, Sandro Patrucco, Carlota Casalino, Patricio Alvarado, Lourdes Medina, Celia Wu y Carlos Buller.

Recordó Enrique Anderson, presidente de la Asociación, la carta que le escribió el Libertador San Martín a Miller desde Bruselas, en 1826: “Si yo hubiera tenido la felicidad de tener en el ejército que mandaba solo seis jefes que hubieran reunido las virtudes y conocimientos de usted, estoy bien seguro que la guerra del Perú se hubiera terminado dos años antes de lo que ha concluido”.

Las Memorias del General Miller es un thriller digno de Netflix.
Las Memorias del General Miller es un thriller digno de Netflix.

En 1829, su hermano John publicó las Memorias del general Miller al servicio de la República del Perú sobre la base de las cartas del militar y su testimonio oral, el primer relato sobre la gesta emancipadora y acaso el mejor y más vívido recuento de esta guerra por parte de uno de sus protagonistas.

Nacido en 1795 en el condado de Kent (Inglaterra), Miller había luchado con el duque de Wellington en España contra Napoleón, y en Estados Unidos, contra los independentistas. En 1817, con apenas 21 años, viajó a Buenos Aires y se incorporó al ejército sanmartinense. Peleó en Chile, desembarcó en Paracas con San Martín en 1820 –donde fue gravemente herido–, y fue decisivo en los triunfos de Junín y Ayacucho, en 1824.

Consolidada la Emancipación, permaneció en el Perú la mayor parte del tiempo y murió en Lima en 1861. Agonizante, solicitó ser trasladado a un buque británico anclado en la bahía del Callao, donde expiró. Fue sepultado con grandes honores en el cementerio británico del Callao, para ser luego trasladado al Panteón de los Próceres. Al morir, se le hallaron dos proyectiles alojados en el hígado, antiguas secuelas de su lucha por la Independencia.