Merel se inició con la escultura cuando tenía 14 años. Fue instruida por la artista peruana Cristina Gálvez.
Merel se inició con la escultura cuando tenía 14 años. Fue instruida por la artista peruana Cristina Gálvez.
Edición 2591: Jueves, 23 de Mayo de 2019

Confluencia artística

TodoJunto, la primera exposición individual de la artista plástica Sara Merel.

Merel se inició con la escultura cuando tenía 14 años. Fue instruida por la artista peruana Cristina Gálvez.
Merel se inició con la escultura cuando tenía 14 años. Fue instruida por la artista peruana Cristina Gálvez.

“Es todo junto. La gente, la obra, mi obra, mi tranquilidad”, explica la artista peruana Sara Merel, quien rompe o más bien une la sintaxis en su primera exposición individual TodoJunto.

El origen del peculiar título de la muestra nace a partir de una reparación en el techo de la casa de Sara, una casona antigua de paredes altas. “Hubo que sacar todo el piso del patio, el techo y curar las maderas que estaban malas hace un mes, y coincidió con que yo estaba empezando con esta muestra”, relata la artista peruana mientras termina el último cuadro de su serie en su taller.

“Sin querer he convivido con estos chicos que han venido a trabajar”, dice y confiesa que a pesar de las interrupciones, la bulla, le ha encantado la convivencia que se dio entre la obra de la casa y su obra. “No quiero que se vayan”, bromea.

Línea roja emula la sangre que recorre el lienzo.
Línea roja emula la sangre que recorre el lienzo.

Además, a raíz de este suceso Merel cambió el tono inicial con el cual había empezado el trabajo para esta exposición. De unos más suaves hacia uno que reflejan del jaleo de la reconstrucción de la casa miraflorina. “Inconscientemente, en medio del caos, he empezado a trabajar mis obras con formas estructurales”, señala.

Otro de los rasgos que define su trabajo es la utilización de colores vibrantes y las texturas que sobresalen en el material en el que trabaja. “Yo utilizo espátulas, con pinceles hago algunos detalles que casi no hay. Chanco muy fuerte porque busco la textura, no puedo trabajar sobre lienzos porque se rompe”.

En otras ocasiones, como ahora, utiliza talco común y va moldeando con las espátulas los delgados pliegues en la pintura recién secada. La técnica no tiene un nombre, ni es algo que haya aprendido en la Escuela de Bellas de Artes de Roma donde estudió la carrera de Artes.

Animales, caras y colores siempre presentes en las esculturas de Sara Merel.
Animales, caras y colores siempre presentes en las esculturas de Sara Merel.

Póstumo a ello, viajó a Buenos Aires donde participó en exposiciones colectivas y obtuvo algunas menciones honrosas. Fue en el país gaucho donde concibió a sus dos hijos, “mis esculturas”, bromea Merel. Aunque se alejó por un tiempo de su trabajo artístico decidió retomarlo hace 10 años contra todo pronóstico. Hoy se dedica por completo a hacer lo que más le gusta y disfrutar de ello en soledad.

La serie TodoJunto conformada por seis pinturas y una escultura tendrán lugar en el Café Martina, un espacio acogedor en el Centro Cultural de la PUCP. La inauguración será el martes 28 de mayo, un buen momento para tomarse un café entre el caos y la armonía.(Marjorie Ramos)