Pose y posesión. Típico quiebres ante la adoración de su público.
Pose y posesión. Típico quiebres ante la adoración de su público.
Edición 2589: Viernes, 10 de Mayo de 2019

Virtuosismo y Energía

Slash dio cátedra de buen rock n roll en el Anfiteatro del Parque de la Exposición.

Pose y posesión. Típico quiebres ante la adoración de su público.
Pose y posesión. Típico quiebres ante la adoración de su público.

Slash, sin ser vocalista, tiene el mismo histrionismo y magnetismo que el mejor de los frontman. Y es que no necesita cantar con las cuerdas vocales, lo hace con las de su guitarra. Así lo pudieron atestiguar los asistentes a su tercer concierto en Lima, quienes llenaron el Anfiteatro del Parque de la Exposición de una reverencia mística y rendición total ante el prodigioso y despelucado guitarrista.

Todd Kerns, bajista de la banda, entonó Doctor Alibi, himno producto de las febriles mentes de Slash y Lemmy Kilmister.
Todd Kerns, bajista de la banda, entonó Doctor Alibi, himno producto de las febriles mentes de Slash y Lemmy Kilmister.

Era la tercera vez que Slash, y su emblemático sombrero de copa, llegaban a Perú. La primera, así como esta vez, lo hizo con Myles Kennedy & The Conspirators. La segunda vez cumplió los sueños de dos generaciones al presentarse con la alineación casi original de Guns n’ Roses en el Estadio Monumental.

El público agradeció capacidad vocal de Myles Kennedy, sin embargo el plato fuerte de la noche era el mítico guitarrista.
El público agradeció capacidad vocal de Myles Kennedy, sin embargo el plato fuerte de la noche era el mítico guitarrista.

Hipnotizados por el frenético baile de los dedos de Slash sobre las cuerdas de su Gibson Les Paul, los parroquianos, en su mayoría veinteañeros, replicaban el típico ‘headbanger’ noventero. Así fue sucediéndose el setlist de la noche, con una dosis de nostalgia, maestría musical y energía metalera.

Ícono del mejor metal de finales de los ochentas y los noventas, el virtuoso Saúl Hudson, aka Slash, rindió honores a David Bowie al rememorar las arañas de Marte (época Ziggy Stardust) en su polo.
Ícono del mejor metal de finales de los ochentas y los noventas, el virtuoso Saúl Hudson, aka Slash, rindió honores a David Bowie al rememorar las arañas de Marte (época Ziggy Stardust) en su polo.

El bajista Todd Kerns hizo lo propio al entonar Doctor Alibi, canción que nació de una noche inspirada entre Slash y el también mítico Lemmy Kilmister. Junto con la compañía rítmica de Frank Sidoris y los retumbes de Brent Fitz, el concierto alcanzó las dos horas sin perder intensidad.

Baile maestro. Los dedos de Slash se deslizan con energía y virtuosismo en las cuerdas de su ya mítica Gibson Les Paul.
Baile maestro. Los dedos de Slash se deslizan con energía y virtuosismo en las cuerdas de su ya mítica Gibson Les Paul.

Al final de la noche, con una ejecución intensa de Anastasia, la cual era coreada a todo pulmón, un cuajado Slash, ya de barba cana, agradeció la devoción de la noche. Tras repartir uñas y sonrisas se despidió dejando la sensación de haber sido testigos, una vez más, del virtuosismo de un grande. (Javier Zapata)