Brie Larson: en su salsa durante el tramo final. Brie Larson: en su salsa durante el tramo final.
Brie Larson: en su salsa durante el tramo final. Brie Larson: en su salsa durante el tramo final.
Edición 2581: Jueves, 14 de Marzo de 2019

Identidad Desconocida

Brie Larson: en su salsa durante el tramo final. Brie Larson: en su salsa durante el tramo final.
Brie Larson: en su salsa durante el tramo final. Brie Larson: en su salsa durante el tramo final.

Capitana Marvel se salva por poco de ser un trámite para limpiarle la cancha a Los Vengadores: Endgame. Una primera mirada demuestra que el guion cumple al no forzar un mensaje de reivindicación feminista y trazar con soltura una historia con préstamos del género: las pesadillas que atormentan a Vers (Brie Larson), guerrera del imperio Kree, y las recomendaciones de su maestro (Jude Law) para que controle su fuerza innata rememoran a la dupla Anakin-Obi Wan, de Star Wars. Pasa lo mismo con las persecuciones en naves espaciales y con la lucha a disparos láser contra un grupo de skrulls –enemigos de los kree–, quienes incluso lanzan un grito similar al de Chewbacca.

Tras el altercado, Vers termina por accidente en Los Ángeles de mediados de los ’90. La película juega a la nostalgia desde el aterrizaje –en una tienda Blockbuster– y alimenta el recurso con la aparición juvenil de Fury (Samuel L. Jackson) y Phil Coulson (Clark Gregg), agentes de S.H.I.E.L.D. Luego, Vers empieza a escarbar en su pasado y los orígenes de su poder. E igual que ella, la película tarda en hallar su identidad.

El giro argumental que da pie a la segunda mitad enriquece el comportamiento de Larson y Law, haciéndolos caer en contradicciones y cuestionamientos. Mientras que el desenlace coloca las piezas necesarias en el rompecabezas Marvel, pero no ofrece mucho más. Finalmente, el uso del soundtrack retro es consecuente con la época, pero forzado por momentos: ¿realmente era necesario el Come as you are de Nirvana?