En Panamá, 700 mil personas asistieron a la misa final de la Jornada Mundial de  la Juventud en Panamá, el domingo 27.
En Panamá, 700 mil personas asistieron a la misa final de la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, el domingo 27.
Edición 2575: Jueves, 7 de Febrero de 2019

No Fue Coincidencia

La visita del papa Francisco a Panamá.

En Panamá, 700 mil personas asistieron a la misa final de la Jornada Mundial de  la Juventud en Panamá, el domingo 27.
En Panamá, 700 mil personas asistieron a la misa final de la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, el domingo 27.

El papa Francisco estaba en  Panamá cuando Roma  hizo público el nombramiento de Carlos Castillo como arzobispo de Lima, el viernes 25. En el Vaticano no existen las casualidades. El pontífice argentino viajó a Panamá del 23 al 27 de enero, y presidió la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que congregó a miles de jóvenes católicos de todas las latitudes. Da la casualidad que el sacerdote peruano que seleccionó Jorge Mario Bergoglio para suceder a Juan Luis Cipriani en Lima es un especialista en la materia. Castillo fue asesor de la Vicaría de la Juventud creada por el arzobispo Augusto Vargas, de 1997 hasta el  Año del Jubileo el 2000, “cumpleaños” de Cristo. La Vicaría logró convocar  a 7 mil, 25 mil y 40 mil jóvenes en solo tres años.  Pero Cipriani del Opus Dei cortó la viada,  justo cuando el gobienro de Alberto Fujimori se tambaleaba. Bergoglio se pronunció sobre la crisis de Venezuela –“pido al Señor que se busque y se logre una solución justa y pacífica para superar la crisis, respetando los derechos humanos y deseando exclusivamente el bienestar de todos los habitantes del país”, pero se cuidó de no apoyar explícitamente a Juan Guaidó. Durante el Angelus recordó también a las jóvenes víctimas en el atentado a la Academia de Formación de la policía en Colombia. Y también a las víctimas del atentado del domingo en la Catedral de Jolo, en Filipinas, mientras se celebraba Eucaristía. Sobre el debate educativo en  América Latina, Francisco dijo: “En las escuelas hay que dar educación sexual, el sexo es un don de Dios, no es un monstruo, es un don de Dios para amar. Que luego algunos lo usen para ganar dinero o explotar es otro asunto. Pero hay que dar una educación sexual objetiva, sin colonización ideológica”. Esas últimas declaraciones ganaron varios titulares.