Destacado actor Adriano Tardiolo. La cinta ganó el premio a Mejor Guion en Cannes y está disponible en Netflix.
Destacado actor Adriano Tardiolo. La cinta ganó el premio a Mejor Guion en Cannes y está disponible en Netflix.
Edición 2572: Jueves, 10 de Enero de 2019

Danza Con Lobos

Escribe: Jaro Adrianzén | Magia e inocencia en la notable Lazzaro Felice, de Alice Rohrwacher.

Destacado actor Adriano Tardiolo. La cinta ganó el premio a Mejor Guion en Cannes y está disponible en Netflix.
Destacado actor Adriano Tardiolo. La cinta ganó el premio a Mejor Guion en Cannes y está disponible en Netflix.

El relato se sostiene en una metafórica rivalidad entre hombre y bestia. Lazzaro (Adriano Tardiolo) es inocente hasta la médula. Rostro sereno, mirada noble y gestos toscos. Diametralmente opuesto a la ferocidad de los lobos (de dos y cuatro patas) que acechan la granja de tabaco en Inviolata en la que trabaja duro y sin chistar. Conserva una media sonrisa imperturbable: ante los desplantes (tras preparar un café que nadie toma y a pesar de nunca recibir un ‘gracias’) y el abuso. O luego de un aparatoso accidente. Es el sometido de los sometidos. Quienes lo acechan son Alfonsina de Luna, la patrona que los explota a él y a la treintena con la que vive; y su propia familia, que lo recarga de labores. La magia y un trascendental giro argumental llegan poco después de conocer a Tancredi, el hijo de la jefa. Juntos lanzan aullidos entre montañas, bajo el manto de complicidad y seguridad de una incipiente manada. Luego Alice Rohrwacher, quien escribe y dirige, nos traslada de lo rural a lo urbano. En la ciudad mantiene las texturas granulosas de las imágenes registradas en 16 mm. Así como la inocencia de Lazzaro en distintos escenarios. Desde su accidental relación con ladrones y su reencuentro con un viejo conocido, hasta la magnífica escena de la iglesia y el desenlace en el banco: los lobos acechan por todas partes y en varias formas. Y solo hacia el final, nuestro bondadoso protagonista se percata que danzó peligrosamente con ellos toda su vida