Eduardo González Viaña, autor de la novela sobre la migración.
Eduardo González Viaña, autor de la novela sobre la migración.
Edición 2521: Jueves, 11 de Enero de 2018

El Camino de Eduardo

José Antonio Mazzotti sobre novela finalista del Premio Planeta.

Eduardo González Viaña, autor de la novela sobre la migración.
Eduardo González Viaña, autor de la novela sobre la migración.

–Oye, Francisco. Algo debe de estar fallando en tu país porque todo el mundo quiere venirse para los Estados Unidos.

–Pos para mí que es al revés, don Mickey. Algo debe de estar fallando aquí que nosotros tenemos que venir para arreglarlo.

En este intercambio de frases, dos personajes anónimos trazan los ejes temáticos de El camino de Santiago, la novela de Eduardo González Viaña (Planeta, 2017) que acaba de ser reeditada en los Estados Unidos.

Dos hombres atraviesan el diabólico desierto de Arizona. Ambos son peruanos que tratan de ingresar clandestinamente en los Estados Unidos para buscar los sueños de América.

En un viejo jeep, sobrepasarán médanos, calores infernales, tormentas de arena y de vientos, espejismos y tierras que no tienen fin. Lo único que no pueden sobrepasar es la memoria.

Uno de los viajeros es Santiago, un joven cuya madre fue violada y asesinada durante la guerra interna que vivió el Perú en las últimas décadas del siglo XX. Desde una información real pero transformada, ella era la maestra de Accobamba, una comunidad andina cuyos habitantes fueron exterminados por el ejército peruano en plena guerra interna a pesar de ser ajenos al conflicto.

El otro ocupante del vehículo es Telmo Colina, el comandante que dirigió la masacre y ha escapado del Perú al reinstaurarse la democracia.

No sabe el uno quién es el otro, no saben que los une una historia sangrienta, pero serán compañeros durante las semanas que dure la travesía del desierto.

Un ritmo de elegía captura las tierras secas de Arizona y las tempestades de arena que parecen destinadas a engullirse el planeta, y el asombro ante esa naturaleza cobra una pasión que la mayoría de escritores no suele reunir.

Al lado de estos dos planos, del desierto de la montaña, hay un verdadero milagro de la prosa. Cada línea es elocuente, humana, incluso religiosa en el sentido más profundo, y es que hay siempre en ella una reflexión permanente sobre la condición humana que se expresa a través de un lenguaje a veces artesanal, a veces feroz.

Se trata de un libro inclasificable. No trasciende cercanía con ninguna de las tendencias de la novela que se está escribiendo en América Latina o, de modo general, en castellano. Es una novela de la frontera que no reconoce fronteras. Tal vez pueda hallarse un acento próximo a ciertas influencias europeas, y sobre todo a la narrativa norteamericana moderna.

Desde El corrido de Dante y todos los textos sobre inmigración escritos por González Viaña se ha dicho que hay en ellos un estruendo de voces diversas transportadas de la oralidad a la escritura. Todas ellas participan en el concierto, el arrebato, la aventura y la gloria del ser latinoamericanos.

Parece lógico por eso que entre los narradores de esta historia participen los dos personajes iniciales de ese texto, Francisco y Don Mickey.

Como se advierte, González Viaña trabaja con una realidad transfigurada de forma tan fascinante que permitió a la obra quedar entre las tres primeras del concurso mundial de novela de Planeta 2016, la más importante competencia literaria del mundo hispánico.

*Tufts University

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