“Todos mis libros, a partir de 1999, tratan de temas exactos. Una persona mayor escribe sobre lo que se le ocurre, pero sistematiza un poco”, dice Martos.
“Todos mis libros, a partir de 1999, tratan de temas exactos. Una persona mayor escribe sobre lo que se le ocurre, pero sistematiza un poco”, dice Martos.
Edición 2484: Jueves, 20 de Abril de 2017

El Poeta en su Jungla

Por: Alexandra Martens | Marco Martos presenta nuevo poemario El espíritu de los ríos (Caja negra, 2017). Antes, habló con CARETAS.

“Todos mis libros, a partir de 1999, tratan de temas exactos. Una persona mayor escribe sobre lo que se le ocurre, pero sistematiza un poco”, dice Martos.
“Todos mis libros, a partir de 1999, tratan de temas exactos. Una persona mayor escribe sobre lo que se le ocurre, pero sistematiza un poco”, dice Martos.

A pesar de haber visitado la selva incontables veces, Marco Martos jamás se animó a participar en una ceremonia de ayahuasca. “No estaba tan consciente de que debía hacerlo”, dice. Sin necesidad de brebajes exóticos, el poeta decidió emprender un viaje personal en El espíritu de los ríos (Caja negra, 2017), su último poemario, inspirado en la Amazonía peruana, brasileña y colombiana. En entrevista con CARETAS, Martos reflexiona sobre la tragedia en su natal Piura, opina sobre las protestas en San Marcos y anuncia libro sobre Mario Vargas Llosa.

–Esta vez escoge a la selva como escenario en El espíritu de los ríos (Caja negra, 2017).

–Sí. El primer impacto que tuve de la selva fue cuando era profesor en Ayacucho y conocí la selva del lugar (lo que actualmente es el VRAEM). Con el tiempo, a raíz de actividades literarias, he ido a Moyobamba (la ciudad de la selva que quiero más) y a Iquitos varias veces. Esa es mi experiencia vital. Pero en este libro influyen también lecturas, sobre todo Tristes trópicos (1955), de Lévi-Strauss, y La serpiente cósmica (1998), de Jeremy Narby, este último decisivo para mi libro.

–El poemario se lee desde la perspectiva de un hombre de ciudad explorando la selva.

–Es correcto, pero he procurado expresar de modo indirecto el punto de vista de ellos [habitantes de la selva] y no el occidental. Con este libro quiero mostrar que la selva forma parte del Perú, y que los problemas de la selva son también nuestros problemas.

–Además de este poemario, ¿publicará otro libro este año?

–Soy un loco en la escritura y tengo el delirio de la escritura. A lo largo de los años he ido descubriendo que lo que mejor hago es escribir poesía. Ahora tengo dos poemarios más terminados que serán publicados el próximo año. Voy a preparar también otras cosas que puedan salir. Voy a hacer un pequeño libro sobre Vargas Llosa y un libro de meditación sobre la poesía en la línea de Octavio Paz o de Rilke.

–Usted llegó a Lima desde Piura a los 15 años. ¿Cuál es su sentir tras la tragedia ocurrida?

Lo que ha ocurrido a todos los piuranos nos toca. Además, tengo dos hermanos allá y la casa de mis padres salió en televisión cayéndose de manera escandalosa. Esta tragedia es una ocasión para repensar todo.

–Sus poemas a Piura, publicados en Facebook, son reflejo de este sentir.

–Toda mi vida he hecho poemas a Piura, pero, como usted comprenderá, me he sentido muy motivado, todo esto me ha afectado bastante. A pesar de todo lo ocurrido, voy a ir a Piura este viernes para ser jurado en un concurso de letras de música que va a ser el sábado. Es un concurso de rap. Me parece muy bueno que en medio de la tristeza se haga algo así.

–Sobre San Marcos, ¿qué opina de las protestas desatadas?

Los alumnos tienen una manera áspera de reclamar y yo soy comprensivo de eso, sin embargo, nunca he justificado las acciones violentas. Pero, más allá de lo que reclaman, el Estado debería mirar la situación paupérrima en que están las universidades nacionales. Hay que abordar los problemas de la universidad pensando qué queremos, qué quiere el Estado para la universidad, porque ¿qué Perú es el que queremos?


El pintor y las serpientes

Te veo en una piragua por el Amazonas,

con tus pinceles que son flechas de amor para las sirenas,

mientras los monos aulladores hacen muecas

y se deslizan pitonisas las serpientes bajo las lianas.

Loading...