Quinteto musical –con todo y dálmata– afoperuano e instrumental. Puro sabor. Derecha, Pepe Céspedes al piano.
Quinteto musical –con todo y dálmata– afoperuano e instrumental. Puro sabor. Derecha, Pepe Céspedes al piano.
Edición 2479: Jueves, 16 de Marzo de 2017

Picando y Llorando

Pianista Pepe Céspedes presenta disco instrumental afroperuano Picando Cebolla el jueves 23 de marzo en el Cocodrilo Verde.

Quinteto musical –con todo y dálmata– afoperuano e instrumental. Puro sabor. Derecha, Pepe Céspedes al piano.
Quinteto musical –con todo y dálmata– afoperuano e instrumental. Puro sabor. Derecha, Pepe Céspedes al piano.

Treinta años de músico. Doce como compositor. Ese es el CV de Pepe Céspedes: cantautor, pianista, jazzero, arreglista, productor, profesor y estudioso de la (afro) peruanidad. Luego de un largo recorrido que incluyó musicalizar algunas obras de teatro, participar en el festival de la canción de Claro y sacar los cuatro discos de Manante, Céspedes se prepara para un reto mayor: su primer disco de solista.

Esta celebración de la música afroperuana respira tradición ancestral (¿acaso hay otra tradición posible?). Allí está el ubicuo cajón, la sonora quijada de burro y la célebre cajita. Un registro que pasa de la ‘impro’ del jazz a la ‘descarga’ caribeña, pasando por el peruanismo equivalente: “picar cebolla”. Y no para llorar.

“No queremos crear expectativas a la gente que  no son, pues no es un grupo de fiesta”, advierte. “Tampoco es música para bailar. El mood del nuevo disco es uno muy ágil y alegre”, afirma Céspedes.

Primer disco solista.
Primer disco solista.
Pues a pesar de que la música instrumental tiene pocas posibilidades en el mercado nacional, Céspedes no tuvo miedo en arriesgarse a realizar tremendo proyecto. “Se buscan diferentes canales de acción para poder llegar al público que consume este tipo de música”, afirma Céspedes.

“Decidí prescindir de la batería y usar los instrumentos más tradicionales de la música afroperuana como son el cajón, las congas, el bongó, la campana”, recuerda. “Esa fue una primera diferencia”, dice. “La otra fue usar tres percusionistas netamente afroperuanos”.

El artista convocó a músicos dedicados desde siempre a la música peruana “para que ese sonido complemente con mis composiciones y mi manera de tocar”, concluye. Picando Cebolla ha sido grabado con un quinteto musical de lujo. No son solo palabras: son nombres. Mario Agüero, Gianfranco Ramos, Omar Rojas, Henry Campos. Y él, claro, sentado frente al piano.

Aunque quieren hacer llegar la producción a la mayor gente posible, el grupo tiene claro qué es lo que quiere y a dónde puede llegar. Para escucharlos habrá que estar atentos a su presentación del próximo jueves 23 de marzo en el Cocodrilo Verde. Pica y pica. No se vale llorar.