“Los temas son los que me eligen”, confirma María José Caro. Derecha, portada de la novela.
“Los temas son los que me eligen”, confirma María José Caro. Derecha, portada de la novela.
Edición 2475: Jueves, 16 de Febrero de 2017

Jauría Literaria

Escribe: Alexandra Martens | María José Caro publica Perro de ojos negros (Alfaguara, 2016), su primera novela. Habló con CARETAS.

“Los temas son los que me eligen”, confirma María José Caro. Derecha, portada de la novela.
“Los temas son los que me eligen”, confirma María José Caro. Derecha, portada de la novela.

Macarena se siente apresada en un ambiente social que, al mismo tiempo, la excluye. Con el pretexto de estudiar un máster en Madrid, escapa y se envuelve, de manera involuntaria, en un lío de desilusiones amorosas y literarias. Al volver a Lima, serán las frustraciones y los recuerdos los que harán caer a Macarena en una espiral de reconciliaciones y aceptaciones. Ese es el argumento de Perro de ojos negros (Alfaguara, 2016), la primera novela de María José Caro.

Después de publicar el libro de cuentos La primaria (Alfaguara, 2012), Caro se propuso seguir escribiendo sobre las cuestiones que le preocupaban y con las que se identificaba. “No es autoficción, pero Macarena es una suerte de álter ego mío. En la novela es muy tímida, quiere huir de lo que le rodea y miente muy bien: pasa desapercibida en todo momento”, señala la autora.

Adaptada a las reglas, la protagonista del relato representa al conservador sector de la sociedad limeña. “Toda la novela está estructurada como un monólogo que, en realidad, son los pensamientos de Macarena y sobre cómo está disconforme. Todo contrastado con la manera en que actúa, donde nunca rompe la norma de lo que debería estar haciendo”, dice Caro.

Macarena encuentra un refugio en la literatura. “Es un personaje bastante inconforme con todo. Trata de hallar su lugar, y la forma más parecida que tiene de hacerlo es cuando escribe. Yo quería utilizar a la escritura como algo liberador y ella cree que por escrito es mejor”, cuenta Caro León-Velarde. “Mi caso es similar: yo no me imagino la vida sin leer o escribir, porque es parte de mí. Me hace una persona más tranquila, me da estabilidad”, añade. En ese caso, dejad que los perros no ladren.