Vildoso rodeado de las pinturas de Salim Ortiz. Lucuma pintó a Marx, el Che Guevara, Hitler y Castro.
Vildoso rodeado de las pinturas de Salim Ortiz. Lucuma pintó a Marx, el Che Guevara, Hitler y Castro.
Edición 2471: Jueves, 19 de Enero de 2017

Entre Pinceles y Barrotes

Escribe: Silvia Crespo | Mayor colección de arte carcelario del país reúne obras de Fujimori, Cárdenas Schulte, Incháustegui, Rincón Rincón y Poggi.

Vildoso rodeado de las pinturas de Salim Ortiz. Lucuma pintó a Marx, el Che Guevara, Hitler y Castro.
Vildoso rodeado de las pinturas de Salim Ortiz. Lucuma pintó a Marx, el Che Guevara, Hitler y Castro.

Su casa, ubicada en el malecón Grau de Chorrillos, resguarda piezas de arte creadas por presidiarios. Iván Vildoso ha convertido su hogar en una sala de exposición permanente. “Tengo obras de personas que en ciertas cosas han sido más extremas que otras”, cuenta el ingeniero. Pero Iván no se denomina coleccionista. “Soy una especie de custodio temporal”, dice Iván en medio de obras que, para él, tratan de contar los cambios sociales y la migración en el Perú.

La pasión de Fujimori. Pieza pintada por el expresidente en el 2012.
La pasión de Fujimori. Pieza pintada por el expresidente en el 2012.

Colgada en una esquina de la sala permanece la pintura de un cristo ensangrentado y viviendo una insufrible pasión. “Es probable que allí haya habido un autorretrato y que, luego de haberlo pintado, él haya sentido que ha estado pasando por una pasión”, reflexiona Iván Vildoso mientras observa el cuadro hecho por el expresidente Alberto Fujimori, condenado a 25 años de prisión y recluido en la Diroes. El cristo tiene las ojeras pronunciadas, el tabique poco marcado –como las personas orientales– y la boca pequeña. “Posiblemente ha cristificado su pasión”, añade el custodio. Vildoso cuenta que la pintura hecha por el expresidente llegó a él como agradecimiento a un acto de bien.

“Fosa común”, del exsenderista Carlos Incháustegui en Castro Castro. Derecha, Inspiración. Cárdenas Schulte pasó 25 años en una celda de dos por dos metros.
“Fosa común”, del exsenderista Carlos Incháustegui en Castro Castro. Derecha, Inspiración. Cárdenas Schulte pasó 25 años en una celda de dos por dos metros.

Y cerca de la pintura de Fujimori se atraviesa una pieza hecha por el exmiembro de Sendero Luminoso, Carlos Incháustegui, quien pasó 22 años en prisión. La obra se llama “Fosa común” y “expresa un momento difícil en el que había que tomar posición. Si no eras parte de la solución eras parte del problema”, cuenta Vildoso, quien conoció a Incháustegui en sus visitas al penal Castro Castro. “Iván, la primera puerta que estoy tocando después de 22 años es la tuya”, fueron las palabras que le dijo el exsenderista al custodio.

Carlos Incháustegui y Mario Poggi.
Carlos Incháustegui y Mario Poggi.

Ante la estigmatización Vildoso muestra las piezas con recelo. Teme que sean censuradas por los delitos que cometieron sus creadores. “Las piezas son producto de un sentimiento en determinado momento, no es proselitismo”, aclara para luego abrir la puerta del baño y mostrar las pintura del ex miembro del MRTA, Peter Cárdenas Schulte.

Mario Poggi dejó para la posteridad sus peculiares esculturas.
Mario Poggi dejó para la posteridad sus peculiares esculturas.

Vildoso decidió poner las pinturas de Peter en el baño porque el ex emerretista estuvo 25 años preso en una celda de dos por dos metros. “Su papá le dijo a Peter que dejara de pensar tanto y comenzara a pintar o escribir porque iba a tener largo tiempo encerrado”, detalla el custodio, mientras señala las pinturas que muestran a una persona sentada en un silo con una pequeña luz que ilumina la pared.

La pintura de Rincón llegó por azar.
La pintura de Rincón llegó por azar.

Frente al arte hecho por presidiarios, Vildoso medita: “¿le hacemos un hueco y lo botamos? Son parte de la historia y han costado mucho sufrimiento. Ahora, quizá, no se pueden mostrar, pero en algún momento vamos a reconocernos en ellas”, dice el custodio. Él tiene la teoría de que las piezas que resguarda desea que lleguen otras más. Tal vez así llegó la pintura del exmiembro del MRTA, Miguel Rincón Rincón. Vildoso cuenta que Cárdenas Schulte le obsequió un cuadro sin notar que al reverso Rincón había plasmado sus trazos de colores. La obra llegó a su casa desde la Base Naval del Callao.
Antes de ahorcar a Ángel Díaz Balbín, Mario Poggi, tiró ocho de sus mejores esculturas al mar. “Un acto de protesta por los atropellos que sufre el artista por parte de una burguesía consumidora e ignorante que hace cultura de elite”, dijo Poggi. Vildoso custodia con afecto otras esculturas y pinturas del psicólogo que alocó a la prensa peruana.

Vildoso también resguarda las pinturas del artista Juan Javier Salazar, así como las obras del ex presidiario y taita Lúcuma, quien pasó  27 años en la cárcel por asesinar a su hermano. También están los óleos de Salim Ortiz, quien pintó a un Fernando de Szyszlo y a un Mario Vargas Llosa asesinados por liliputienses. “Una vez de Szyszlo dijo que no conocía a ningún artista joven interesante. Vargas Llosa dijo que de Szyszlo era el único artista y el resto, a su lado, era liliputiense”, recuerda.

Peter Cárdenas y Miguel Rincón.
Peter Cárdenas y Miguel Rincón.

En el hogar de Vildoso siempre habrá espacio para el arte que proviene desde los márgenes de la historia. (Silvia Crespo)

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