Edición 2590: Jueves, 16 de Mayo de 2019

O Sea, Los Resilientes y Los Perdedores

Por: Lorena Tudela Loveday |

Ahora pues, cholita, es cuando ves la enorme resiliencia de los empresarios, pucha, frente a los perdedores que no saben ni qué cosa son la oferta y la demanda. Porque te digo, o sea, Ollanta y Nadine parece que se van como por un tubo a pasar en chirona tantos años que cuando salgan estarán con el pelo encanecido, como María Antonieta en las Tullerías, aunque seamos claros, el cachaco y su cachaca no son precisamente unos Habsburg-Lothringen, pero bueno, es lo que hay. Y ahora a Susana, que sí es de buena familia,  pucha, seguro que le van a dar esa prisión preventiva de tres años que, pucha, en ciertos casos es absolutamente arbitraria y pufi porque chola, no hay nada peor que el exceso de justicia, ¿no te parece? Pero en otros casos, como el de chalina –verde-de– lana- sintética,  da lo mismo, porque si los condenan a los interfectos mencionados, yo ya me los imagino llorando sus desdichas en sus celdas, haciendo amistades con los otros reclusos, cosiendo ositos de peluche en los talleres a ver si les reducen las penas, y eso será igual con un mes de carcelería o con cadena perpetua porque, chola, los pobres no son solos los que más contaminan, sino los más aburridos del mundo. En cambio, cómo te explico que Joselín, primero, se libró de la prisión preventiva porque él sí es un hombre proactivo que sabe salir de su zona de confort y enfrentar la vida con actitud. La empresa la hicieron quebrar esos fiscales enanos y mamarrachentos y sin embargo al mes ya estaba otra vez bollante y radiante, pucha, contratando con el Estado para seguir construyendo carreteras, ¿te das cuenta de lo que eso significa? Pucha, ni una novela de Ayn Rand. Y claro, nada te digo de Odebrecht en Brasil. Pucha, ya pues, cometieron errores, pero es el tipo de metida de pata que tú tienes cuando quieres sacar adelante grandes proyectos que, pucha, tienen por sobre todo un beneficio en las barriadas que no te imaginas. En fin, todos los empresarios brasileños de las Operaciones Estructuradas están presos, pero desde su encierro consiguieron poner de presi a un Bolsonaro que sabe muy bien cuál es el lugar de cada quien en el mundo, y los tienes ahora que después de haber delatado hasta a la sacrosanta mujer que les dio la vida, pucha, se han reciclado por completo. Sé que la corporación ha trabajado con un consorcio de los más/más en lo que es imagen y control de riesgos, pucha, especialistas de Francia, de España, hasta de Argentina (cuna de los mejores vendedores de crema de víbora), y que les han pagado una suma que tú nunca la verías, aún si tu marido se sacara la Tinka mil veces seguidas, cómo te explico. Del batracio Tolodo o so soñoro no voy a hablar, ellos pertenecen a una especie distinta, no son ganadores ni perdedores sino borrachos arrastrados que después de hacerse un bisnes, pucha, se van a festejar a un restaurante de menú, cómo te explico, con botella de corcho libre. Y bueno, tú ya conoces mi opinión sobre la situación de los Fujimori. O sea, por ordinarios, corronchos, vulgares y carentes de clase merecen toda la sanción social posible, pero pucha, ser impresentable no es un delito (aunque debería) y por eso ellos deberían estar libres, de paso ayudándonos a controlar a todo el rojerío que está suelto con esto de los fiscales liliputienses que se sienten el hoyo del queque. Ay bueno, no sé si me estás siguiendo porque lo que es yo estoy con la cabeza en otra cosa. Es que claro, yo estoy del lado, por naturaleza, de los resilientes antes aludidos pero, chola, si llegaran a poner un Bolsonaro peruano, que nos venga a sancionar el derecho a la cachandanga que tenemos todos los seres humanos independientemente de lo que diosito te colocó entre las piernas, cómo te explico que yo sería capaz de crear el Ejército Popular de Liberación, pero para liberar eso que yo creía que con los años iba a disminuir pero mentira, está más efervescente que nunca. Regio, ¿no? Chau, chau. (Rafo León)