Edición 2530: Jueves, 15 de Marzo de 2018

Las Colonas en la Boda

Ay, cholita, no te imaginas lo que pasó en el Congreso la última semana. Tú sabes que mañana se casan la chiquita de Osma con el Christian de Hannover, ¿no es cierto? Bueno, de paso te cuento que mis amigas de Totoras son tan pero tan color of a door de alma, que toditas se pusieron a buscar en internet los modelos de venias para el saludo al príncipe la noche de la boda.

Pucha, son tan Chuchubamba state of mind en el fondo. Lo que pasa es que ni Marité, ni Maripí, ni Maridé ni ninguna de las manganzonas, pucha, ha tenido affaire con alguien de la realeza, como yo sí tuve con Kyril de Bulgaria, Príncipe de la Preslav y el único Sajonia Coburgo no bamba que existe porque, chola, en Alemania los títulos de esa dinastía te los venden en el mercado junto a los codos de chancho, no te imaginas, y hay cada bávaro de esos que huelen a comino y calzan cincuenta, que se sienten sobrinos bisnietos del Zar Alejandro, qué nervios.. Pero esa es la parte medio oscurona de la GCU que yo creo que sí tiene remedio; en cambio, reina, lo del Congreso te lo juro que me acuerdo y me corre un tren por la espalda. Resulta que llegaron solo dos invitaciones al Parlamento para la boda, una era para Güido y la otra para Gino, porque no hay allí más material presentable.

Pero claro, como las mafiosas que ya te imaginas tienen comprada a la mesa de partes, pucha, se enteraron y de inmediato armaron su estrategia para incluirse ellas también. Una, que se presentó borracha a una entrevista en la tele, pucha, al instante lanzó un proyecto de ley para que toda invitación social particular que llegara al Congreso, o sea, automáticamente se extendiera a todos los padres de la gran puta, perdón, de la patria. Regio, y empezaron a hacer dos cosas en paralelo y of course, con nuestra plata.

Una, que se la encargaron a Muñeca de Migajón, comprar regalos para la pareja y la otra, a cargo de Cabellera de Pop Corn, pucha, la organización de un shower para Sassa. En fin, cómo te explico que al día siguiente llegaba una camioneta del Congreso llena de paquetes a la Casa de Osma pero fue intervenida en la puerta y decomisada toda su carga. ¿Qué crees? Una olla arrocera, una tabla de planchar, dos lámparas rosadas de Locerías Primor, dos gallos de pelea para centro de mesa, un juego de posavasos con el logo de K, una caja con cincuenta tápers (usados) y un microondas quemado. Te imaginarás que todo fue a la basura de frente y qué bueno, nadie se enteró. Pero lo que no se pudo ocultar, cholita, fue lo del shower.

Para comenzar, era en la casa de una que es abogadona huachafona y que según me dicen, es un museo de horrores con cortinas azules, tubos de neón en el techo al lado de arañas chinas de falsos caireles y esculturas grecorromanas con tetas y chulapina, en cada esquina. Bueno, habían contratado estríper con la condición de que hiciera desnudo completo y según el contrato “inquietara a las asistentes con sus portentos”. No digo más. El bufet, holy shit, se lo habían repartido entre ellas. No digo nombres, tú deduce. La mayorcita, que se tiñe el pelo de colorado, corrió con las yucas en salsa, hecha con harto pan remojado.

En cambio una charapa de apellido inventado se mandó con una bandeja con embutidos selváticos de esos que te comes dos y te regresas a tu casa en moto. Las más refinadas del cogollo se pusieron fusión y prepararon cosas como tamalitos amarillos con chalona, crepés de manchapecho, hojarascas con mondonguito a la italiana y otras delicias por el estilo. 

Por supuesto que los asesores de la pareja aconsejaron que Sassa no se presentara en el evento (como dicen ellos), pucha, Chantal Hochuli, la mamá de Cristian Enrique Pablo Clemente Francisco Pedro Güelfo Guillermo Ernesto Federico Francisco de Hanóver, príncipe de Hanóver, recomendó que mejor sí, porque ces aborigènes peuvent être très vindicatifs, y la pobre chica tuvo que ir aunque fuera cinco minutos.

Por supuesto que le cerraron la puerta con llave y se tuvo que quedar como tres horas, bailar con el estríper (apodado Cañón Recortado) y tomarse litros de cócteles de algarrobina que casi la matan, literalmente. En fin, pero falta lo peor que será mañana, cuando todas las musulungas del curul se presenten en San Pedro. ¡Los modelitos! Me quiero morir. En fin, un poco regio nomás. Chau, chau. (Rafo León)

Loading...