Edición 2527: Jueves, 22 de Febrero de 2018

¡Pucha, no a la Mezcla!

Por: Lorena Tudela Loveday |

Ay, cholita, qué afán, ahora todo es más complicado que antes. Mira, cuando el orangután de Maduro desafió a la Meche diciendo que venía a la cumbre esa de abril, pucha nosotros (nosotros pues) decidimos que ya era suficiente y que podíamos hacer un alto a nuestro descanso veraniego de Totoras y organizar algo. “¿Una comidita o un humus party?”, preguntó la descerebrada de Maripí. Pucha, la tuve que emborrachar para que no siguiera hablando huevadas, mientras los serios soltábamos ideas para la protesta.

Regio, creamos unas consignas y quedamos en reunirnos al día siguiente en casa de Maridé de Osma para ensayar. Las consignas eran ¡Abajo el dictador! ¡A la cárcel con el tirano! ¡Fuera los huachafos del poder! ¡Totoras unida jamás será vencida!, y otras parecidas, súper revo, ¿ya? Bueno, al día siguiente yo con pareo de camouflage, gorro y anteojo oscuro, regia me iba a la casa acordada y de pronto me pareció que ya habían empezado sin mí, porque escuchaba las consignas a todo pulmón.

Chola, yo que soy súper puntual me fastidié, pero bueno, entré nomás a la casa y me encontré con la hija de Maridé con sus amigos, pucha, ensayando para participar con nosotros en la protesta contra el babuino de los llanos. Dale y dale a las consignas, yo empecé a dirigir al grupo pero algo había que hacía que me miraran rarísimo y se codearan entre ellos. Hasta que el hijo de Pocotón Díaz Ufano, Borja, que estudia en la Cato y es súper, pero súper rojete, me cuadró: “Tía China, te has hueveado, acá estamos ensayando la marcha contra el Chino que vamos a hacer en los días de la cumbre. Ya quítate”.

Cómo te explico que me dio tal terror que perdí el habla y no les pude explicar lo que había pasado, sobre todo defendiendo la tolerancia para que cada quien haga su marcha y no moleste al otro, ¿no es cierto? Pero, reina, yo estaba segura de que ahí nomás Borja sacaba el fusil, juntara a otros pulpines y ahí nomás me ejecutaban ante la pared donde están los Gerardo Chávez de Maridé, ¿te puedes imaginar cómo iban a quedar? Aunque a lo mejor aumentaban su valor con mi sangre derramada, que jamás será olvidada.

En fin, cholita, me invitaron un chilcano para que me relaje y ya, fui a la casa correcta, que está al lado, y me encontré con la verdad del pueblo, o sea, Maripí, Maridé, Marigá, Maritú, Marischen, las tres condesas de Lima, Pocotón, Tofee y Antenor, pucha, embaladísimos con los gin tonics en una fiesta democrática que te lo juro, ni cuando los checos regios se liberaron de los rusos entre otras razones porque estos olían tan mal que el Moldava ya se había comenzado a poner amarillento, ¿te imaginas? Bueno, cholita, ya sabes, si al final viene el orangután petrolífero, pucha, lo vamos a ir a recibir al aeropuerto en nuestros descapotables para que se nos vea bien.

Nos vamos a disfrazar las mujeres de libertad, con gorro frigio y corona de laurel, y los hombres no atracaron de disfrazarse sino de Picapiedras porque en las fiestas de carnaval se ponen eso y se cagan de risa. No importa, la cuestión es tener presencia. Pucha, vamos a llevar globos de agua, tomates del fundo chinchano de Pocotón, huevos de la granja ecológica de Maridí, pitos, matracas y hasta piedrecitas por si la cosa se acerca a la toma del poder, yo sé que tú me entiendes.

Lo que yo no sé es qué va a pasar si estamos en plena protesta y de pronto se aparece el piquete (porque los rojetes solo andan en piquete), gritando las mismas consignas que nosotros pero en el sentido contrario. Además, cómo te explico que si los juzgas por el fenotipo (ya que no se puede usar la palabra correcta), pucha, esos chicos y chicas más parecen de nosotros que de ellos, ¿no crees? En fin, chola, que pase lo que tenga que pasar, que PPK le haga su desaire al primate bolivariano que para eso la CIA lo puso de presidente del Perú y ya, después retomaremos el relax playero. Regio, ¿no? Chau, chau. (Rafo León)

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