Edición 2495: Jueves, 6 de Julio de 2017

Pucha, Hablemos Claro, ¿Ya?

Por: Lorena Tudela Loveday |

¡Regia, qué me dices de todo lo que está pasando! Pucha, cómo te explico. Mira, yo ya no veo tele, pero como comprenderás en estos días necesito contacto con la cruda y prendí y bueno, estaban transmitiendo desde el Congreso y qué quieres que te diga, yo sé que tú me entiendes. O sea, vi como en el Aleph de Borges todo, y eso queda aquí entre nos, no vayas a comentarlo, pero pucha que era una cosa súper así, o sea, súper pues, cómo no vas a entender si nos hablamos así casi desde que aprendimos a hacerlo, ¿no es cierto? Bueno, y después los periódicos y las redes, ay, no sé cómo decírtelo, pero estoy segura de que me comprendes así, en este level de lenguaje, ¿no? Claro, siempre nos queda París, pero estoy con un comienzo de enfisema que no me deja subir al avión, porque como tú comprenderás, pucha, toda esta situación, qué quieres que te diga, o sea, es bastante, en fin, tú me comprendes. No es la primera vez que me encuentro en algo así y una, que es regia, aprende de su pasado, pero igual, pucha, cómo te explico que ay no sé. Por otro lado, si te pones a analizar en qué momento se jodió el Perú, eso de que en el Perú donde pones el dedo salta la pus, lo del mendigo sobre el banco de oro y las ricas montañas, o sea, te produce en el ánimo una cosita así súper, cómo definirla, no encuentro la palabra, pero sé que tú me entiendes, que entre nosotros nos entendemos aunque el resto se quede mirándonos con la boca abierta, aunque la verdad que el aliento… en fin, no necesito explicártelo, ¿no, reina? Y bueno, encima de que una es regia, modesta, comprometida, entregada a los grandes temas del país, pucha, no sé cómo decírtelo, pero ya sé que estamos conectadísimas porque entre nous, pucha, hay veces en que las palabras no son sino como las que escribíamos de chicas en el borde del plato de sopa de letras, caca, pichi, pupú, pero eso sí, fideítos que mi mami se hacía traer de Buenos Aires porque eran maravillosos, pero ya me salí del tema. ¿Tema? Ah, claro, cómo te explico que entre que no puedo ir a París ni retroceder en el tiempo a escribir mis emociones con los fideítos de letras, pucha, me queda mi columna de siempre, o sea, un homenaje a la libertad de expresión donde todo se puede decir porque nuestro país es libre como el viento y qué quieres que te diga, lo dejo ahí nomás, no vaya a ser, ¿no te parece? Ahora, que de una cosa se quiera inferir la otra sí me parece un poco too much, cholita, no se trata de exagerar, ¿no crees? Porque en esos temas, uf, hay cosas que en fin, no necesito decírtelas, cómo te explico. Pero eso sí, en algo sí estoy del todo segura. Tormentas, huracanes, terremotos, aludes, huaicos, niños costeros, lluvias ácidas, derrumbes, choques de trenes, aviones que se caen, bombas terroristas, el dengue y la ora huevada que no la pronuncian ni los checos, lo que quieras y más: ¡No voy a apoyar a la dinastía fujimorista porque aquí, en mi espacio, con mis amigos todos GCU, no nos hacen falta esos personajes tan ay no sé! Por supuesto que tú me entiendes. Regio, ¿no? Chau, chau. (Rafo León)    

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