Edición 2597: Jueves, 4 de Julio de 2019

Hablemos de Fútbol

Escribe: Patricias Salinas O. | Muchas veces da la impresión de que los narradores y comentaristas de América están a favor del equipo contrario.

"Mayday, mayday”, “el jardín del gol”, “Cruza la línea de Saturno” o “me muero muerto”, son algunas de las expresiones que Jehofred Sulca, el nuevo narrador de fútbol de América Televisión, utiliza con la idea, imagino, de convertirse en alguien tan especial y tan querido como Daniel Peredo. De hecho, ha comentado que él es uno de sus referentes. Y está bueno eso de intentar poner un sello personal a las transmisiones, pero cuidado con parecer demasiado impostado, con las frases demasiado ensayadas. Una narración de fútbol tiene que ser natural, orgánica; y si juega Perú, tiene que salir del corazón, como era cuando escuchábamos a Peredo.

Y aunque, por supuesto, tiene sus detractores en las redes sociales que aseguran que sus frases lindan con la huachafería, hay que recordar que así, con ese tipo de expresiones que tratan de salir de la rutina, muchos quedaron en el recuerdo de la gente: Humberto Martínez Morosini con aquello de “La pelota se va al rincón de las ánimas”, Emilio Laferranderie ‘El Veco’ con “Oído a la música”, Uribe con  “Dominando la número cinco”, Julio Mélendez: “Llevando la gordita” o “Pateando la coqueta”, o el mismo Peredo con esas frases que se convirtieron en clásicas: “Una más va a haber”, “¡Gloria a Perú en las alturas!” y, por supuesto, su famosa “La tocó, la tocó, ¡la tocó!”.

Jehofred, cusqueño de nacimiento, tiene pasión y , con eso, tiene también un futuro asegurado. Su timbre de voz es bueno para la narración y, al parecer, cuida la garganta como lo hace un cantante, evitando, incluso hasta comer ají. Apenas se le escuchó por primera vez en la antesala del Perú-Venezuela, se volvió tendencia en las redes. Muchos dicen que narra como lo hacen los uruguayos y otros que tiene la voz de narrador de juego de PlayStation, pero él quiere que lo conozcan como ‘Garganta del Gol’, como se hace llamar en Twitter, pero igual debe cuidarse de no caer en excesos.

El resto del equipo de América Televisión que está transmitiendo la Copa América es, más bien, bastante frío y, en muchos casos, sobre todo en algunos de los partidos que jugó Perú, bastante negativo también. Después de los cinco goles de Brasil, destruyeron a Gallese, al comando técnico, a todos. Y en los primeros 70 minutos del partido frente a Uruguay, se la pasaron hablando de la superioridad del rival, parecía que estaban a favor del otro equipo y recién cuando se dieron cuenta de que íbamos a ir a penales y que habían posibilidades, comenzaron a cambiar de discurso. Era evidente que no se esperaban llegar a ese momento. Y, claro, cuando Gallese le tapó el penal a Suárez, también les tapó la boca a ellos, se tuvieron que tragar sus palabras de la fecha anterior para cambiarlas por halagos, pero en ese punto sus expresiones de celebración ya solo parecían un intento de subirse al carro.

Al cierre de esta columna, todavía no se había jugado el partido Perú-Chile, así que de ese encuentro no puedo decir nada, porque no sé cuál habrá sido el tono de la transmisión. Espero que haya sido un tono alentador, porque eso es lo que el hincha quiere escuchar siempre.  No hay lugar para la “objetividad” cuando juega Perú. Los hinchas quieren sentir que quien les narra el partido es uno más de ellos,  alguien que tiene puesta la camiseta peruana como ellos y que está del lado de nuestro equipo, como sucedía siempre con Daniel Peredo, quien logró meterse en el corazón de la gente justamente por eso, por sufrir con la hinchada cuando había que sufrir y por celebrar cuando había que celebrar.

Todavía queda un partido más, ya sea por el primero o por el tercer lugar de esta Copa América (espero que sea por el primero), y cualquiera que haya sido el resultado de ayer, ojalá que los narradores y comentaristas estén a la altura de todas las alegrías que le ha dado al país esta selección, porque como dijo el mítico Jorge Valdano: “El fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes”.