Edición 2595: Jueves, 20 de Junio de 2019

¿El Artista del Año?

Escribe: Patricia Salinas O. | Después de la renuncia de Susan Ochoa, el programa ha perdido a una de las pocas participantes con nivel de esta temporada.

Hace algunas semanas, cuando recién comenzaba esta temporada de El artista del año, y Susan Ochoa evaluaba retirarse del reality después de su primera participación, yo escribí en este mismo espacio que no tenía por qué hacerlo, ya que por los programas que hace Gisela desde hace más de diez años habían pasado artistas consagrados de la talla de Carlos Alcántara, Marco Zunino, Mónica Sánchez, Anna Carina Copello, Gisela Ponce de León, etcétera.

Me equivoqué. Esos programas con ese tipo de concursantes eran totalmente diferentes a lo que estamos viendo en esta temporada, en la que además en el camino se van cambiando las reglas. Cada sábado hay una nueva sorpresa: de repente un día la producción decide que no se usará el salvavidas porque en las redes se especulaba que si salvaban a Choca Mandros, de todas maneras iban a usar el salvavidas para que se quede Kate Candela. Así que, sin opción a salvavidas, Candela quedó eliminada, pero ¡oh sorpresa! La semana pasada, una vez más, cambiaron las reglas y la cantante de salsa volvió por una revancha y se convirtió en la intocable de la noche, a pesar de que en la gala de “actuación” ella se limitó a cantar.

Me equivoqué porque no imaginé que una artista como Susan —ante quien no solo se rindieron artistas como Gianmarco, Eva Ayllón, Luis Enrique y Alex Lora cuando se presentó en La Voz, sino también un jurado internacional como el del Festival de Viña del Mar, donde nos representó maravillosamente— iba a ser sometida a comentarios ridículos de “jueces” que califican con mayor puntaje una performance de Mario Hart, mientras a ella la mandaban a sentencia.

Me equivoqué porque no sabía que, como era obvio que ninguno de los participantes de esta temporada podía ganarle a Susan Ochoa en lo que ellos denominan un versus, trajeron a Daniela Darcourt, ganadora de dos temporadas anteriores, para retarla. Pero el versus no se hizo con las mismas reglas de siempre, cantando la misma canción. Por lo tanto, no se pudo hacer la comparación exacta.

Allí comenzó el problema. Los seguidores de Susan sintieron que la producción jugaba en su contra y de las redes sociales saltaron hasta la puerta de América Televisión a hacer un plantón para reclamar que se la hubiera mandado a sentencia. Susan, a pesar de todo, siguió adelante y fue salvada por el público. Sin embargo, Gisela le mandó un sermón en el que, según dice, le quería decir que nadie la quería humillar, pero terminó haciéndolo, sobre todo cuando le dijo : “…no importa si fue Susan Ochoa la que se llevó dos gaviotas de plata”, desafortunada frase que, por supuesto, fue interpretado por todos los medios como que estaba minimizando su triunfo en Viña del Mar.

Gisela sabe, mejor que nadie, que cuando una no está feliz haciendo lo que hace, cuando las cosas no son como se supone que deberían ser, se dice hasta aquí nomás. Ella lo ha hecho más de una vez, por lo que debería entender la decisión de la cantante. Sin embargo, en la última gala estaba molesta y cuando se dirigió a ella le dijo, entre otras cosas, que se había perdido una bonita experiencia. No pues, es evidente que no fue una bonita experiencia para Susan. Y es una lástima, porque pudo haberlo sido.

Pero de los errores se aprende y aquí no solo es Susan la tiene que aprender, sino también Gisela, quien con sus treinta y tantos años en la TV y con todas las herramientas y las posibilidades para hacer un programa lindo que sea una vitrina para buscar de verdad al artista del año y ser consecuente con el ambicioso nombre del espacio, está perdiendo la oportunidad de hacerlo. Ha caído, innecesariamente, en lo mismo que hacen los demás: recurrir a los personajes mediáticos (aunque no tengan talento) que solo dan titulares, tanto en la competencia como en el jurado en el que antes tenía a figuras de peso como Cecilia Bracamonte o Lucho Cáceres, quienes han sido reemplazados por Santi Lesmes y Michelle Soifer. Con eso nomás, no hay nada más que decir.