Edición 2593: Jueves, 6 de Junio de 2019

De Influencers y Youtubers

Escribe: Patricia Salinas O. | De un tiempo a esta parte las “carreras” de moda son las de influencer y youtuber, por lo que van a tener que formalizarse.

No existe la carrera de influencer ni de youtuber en la universidad, pero cada día son más los chicos y chicas cuya meta es convertirse en una de esas dos cosas. La primera porque se ha convertido en la nueva “profesión” más rentable sin hacer nada. Y la segunda porque te puedes hacer famoso sin haberle ganado a nadie (aunque de esos ya hay varios en la televisión).

Empecemos por los influencers. ¿Qué es realmente un influencer o qué debería ser? Se supone que es una persona con cierta credibilidad sobre un tema concreto y que, por su presencia e influencia en redes sociales, puede llegar a convertirse en un prescriptor interesante para una marca.

Hasta ahí suena coherente. El problema es cuando cualquier figuretti con un poquito de popularidad se convierte en “imagen” de montones de productos que ni siquiera tienen algo que ver con un solo tema. Si el influencer es periodista, estamos de nuevo ante la delgada línea que divide al profesional, cuyo principal valor es su credibilidad, y el que cobra por lo que dice, con lo cual, como los periodistas que hacen publicidad, pierden ese valor y se convierten en simples modelos, en el mejor de los casos.

¿Cuánto dinero puede ganar un influencer? Según un artículo de la BBC, un instagramer que pasa de los 30 mil seguidores puede ganar más de US$ 970 por un solo post para una marca de moda o belleza. Allí están estrellas de televisión como Kylie Jenner, con más de de 116 millones de seguidores en Instagram, 25 millones en Twitter y 21 millones en Facebook, y que gana un promedio de US$ 1 millón por post.

En el Perú, por supuesto, las cifras que se manejan son otras. Se habla de entre US$ 300 a 5 mil. El problema es que nunca se sabe cuándo la publicidad es publicidad o es mermelada. Porque, vamos, ¿dan factura? ¿La Sunat está encima de ellos como lo está sobre todos los demás mortales?

Por lo menos, Indecopi ya empezó a preparar una guía para la transparencia de los influencers, con el objetivo de que sus contenidos patrocinados puedan ser diferenciados, pues legalmente es un acto de engaño aquella promoción “no sustentada en experiencias auténticas”. Las multas recaerían tanto en el beneficiario (las marcas que se promocionan) como en ellos y podrían llegar hasta las 700 UIT (S/ 2’940.000).

Y hablando de multas y pagos, hace algunas semanas, por primera vez en el Perú, un youtuber fue demandado por difamación y la justicia le impuso un pago de S/ 2 millones de reparación civil. Se trata de Hugo Pilco, quien a través de la cuenta de HugoX ChugoX se dedica, generalmente, a difundir temas culturales, pero que de repente un día del año pasado realizó un video donde hablaba sobre una historia nunca antes contada sobre la pelea comercial entre las aerolíneas Lan Chile (hoy Latam) y Aerocontinente. Aunque el material ya no está disponible en la cuenta de Pilco ni en los sitios que lo repostearon, en resumen acusaba a Lan de boicotear a la familia Zevallos, pagando una coima de US$ 68 millones a Toledo y a su ministro Raúl Diez Canseco para que desaparezcan Aerocontinente. Todo, por supuesto, sin una sola prueba, porque así suelen ser los youtubers que juegan a ser periodistas de investigación. Dicen cualquier cosa desde su plataforma, por más irresponsable que sea, creyendo que es un juego.

Muchos piensan que la suma que se le ha pedido es demasiado alta para un trabajador independiente, pero el canal de YouTube de Hugo cuenta con más de 300 mil seguidores, así que estamos hablando de difamación en un medio de comunicación. Y es que si influencers y youtubers quieren ganar dinero haciendo periodismo o publicidad, se tienen que ajustar a las reglas de esas actividades, ¿ o no?