Edición 2586: Miércoles, 17 de Abril de 2019

Falta de Glamour

Escribe: Patricia Salinas O. | Por dinero Jessica Newton fue a “El valor de la verdad” a revelar secretos de las reinas de belleza.

Después de ver la última edición de “El valor de la verdad”, en la que Jessica Newton se sentó en el sillón rojo, queda claro que hay una variante en el programa a partir de ésta, su novena entrega: ya no es necesario ir a revelar secretos propios para ganar el dinero que ofrece este programa por cada respuesta respondida, ahora puedes llevarte una buena suma como lo ha hecho Newton siendo infidente y contando cosas de otras personas.

De las 18 preguntas (21 son las que conforman todas las etapas completas), solo dos, casualmente las dos últimas, se referían a cosas personales: ¿Te cuestionan por respaldar la relación de tu hija con Deyvis Orosco? y ¿Te amenazó de muerte tu expareja? El resto era chismografía pura de los detrás de cámaras de los concursos de belleza: ¿Se acostó Laura Spoya con Renzo Costa? ¿Le decomisaron a Marina Mora un ‘pavito al horno’ que tenía debajo de su cama? ¿Le pegaban las orejas con pegamento a Marina Mora? ¿Devolvió Ivana Iturbe el vestido que le dieron para Miss Perú? ¿Es Rosa Elvira Cartagena una de las más mentirosas de tus misses?, etc.

Es decir, la glamorosa señora Newton cobró 15 mil soles (algunos periódicos hablaron de 25 pero llevarse 25 mil hubiera tenido que responder 20 preguntas y solo llegó a la 18) por rajar y revelar los secretos de las chicas que participan en sus concursos de belleza, a las cuales, se supone, debería proteger y cuidar.

Resulta curioso que en una de las respuestas sobre si le pareció mal que el cirujano plástico de Maju Mantilla filtrara sus fotos del antes y después de sus operaciones, tanto ella como su acompañante que fue nada menos que Andrés Hurtado y el mismo Beto Ortiz, aseguraron que el haberlo hecho demostraba que el médico no tenía ética profesional y que lo importó “desgraciar” a Maju, con tal de  captar un poco de atención. Curioso digo, porque lo que hizo ella en ese programa es exactamente lo mismo, puesto que las anécdotas que contó de varias exmisses tenían que ver con su papel como organizadora de concursos de belleza y, no es que piense que estos son una cosa seria, pero un mínimo de discreción tendría que haber.

Normalmente las preguntas de “El valor de la verdad”, incomodan o ponen en aprietos al participante (se supone que por eso se les paga, es parte del juego), pero la entrevista con Jessica Newton fue más bien bastante edulcorada, suponemos que porque Latina es el canal que pasa los concursos de belleza y no había que incomodarla. Pero algunas preguntas como ¿Fue Camila Canicoba la que entregó los videos de Anyella Grados ebria? cuando todo el mundo sabía que si y hasta ella había confesado que lo hizo, fueron francamente un regalo.

Quizás lo único que sorprendió fue que confesara que ella fue quien envió el video íntimo de Milett Figueroa a los directivos de Miss Universo, cuando en su momento se dijo que la modelo y ahora actriz, se había tenido que retirar por un problema dermatológico, que primero dijeron que había sido causado por una intoxicación con langostinos y luego que era por estrés. Ahora queda clarísimo por qué se fue y no volvió ni volverá a participar nunca en un concurso de belleza.

Los temas personales también fueron tratados de una forma rara, por decirlo de alguna manera. ¿Qué tipo de pregunta es si la cuestionan por respaldar la relación de su hija con Deyvis Orosco? ¿Qué quería decir Beto Ortíz con eso? ¿Por qué la tendrían que cuestionar? ¿Qué tiene Deyvis Orozco para que ella lo desaprobara como pareja de su hija? Simplemente no se entiende.

De cualquier manera, los televidentes se dan cuenta cuando la cosa está como bien conversadita, por lo que el rating bajó considerablemente con respecto a los sábados anteriores (24.2 puntos con Pedro Moral, el ex de Sheyla Rojas y 18.5 con Faruk Guillén, el dueño de la casa de la llamada fiesta del terror); pues apenas llegó a los 12.9 puntos.