Edición 2562: Jueves, 25 de Octubre de 2018

Romper las Reglas

Escribe: Patricia Salinas O. | Cuando cambiar las reglas de juego a la mitad de un concurso se convierte en una (mala) costumbre.

Supongo que cuando alguien entra a un programa concurso, igual que si decide participar en alguna competencia de cualquier tipo, lo hace porque está de acuerdo con la reglas de juego y acepta esas reglas, pero si a la mitad del evento, las reglas se cambian, hay algo que huele mal.

En los realities de talento de la televisión peruana eso pasa siempre. Romper las reglas es lo común y, quizás por eso, los participantes, que tendrían todo el derecho de protestar, no lo hacen y aceptan cualquier cambio, aunque los perjudique, casi siempre calladitos.

La excusa suele ser “la producción dice”, “la producción ha decidido”, cuando es evidente que la primera que debería velar porque se cumplan todas las reglas que se dan desde el comienzo es justamente “la producción”.

El sábado pasado fue una de las fechas de “La revancha” de “Los 4 finalistas de baile” y, como se sabe, los que habían sido eliminados tenían la oportunidad de ir por una revancha enfrentándose en parejas que el jurado decide. Se quedan, y eso siempre estuvo clarísimo, los que ganan por votación del público.

Sin embargo, luego de primera ronda, cuando ya quedaban cuatro parejas de las que  se tenían que escoger solo a dos (siempre por votos del público), los miembros del jurado dijeron que no estaban conformes con los resultados, que ellos querían que se quedaran Marcio y Yamila, la pareja que se volvió a enfrentar a los hermanos Piro, quienes fueron esta vez fueron los favorecidos.

“Queremos que se queden, pero para ser justos y no elegir a dedo, podríamos romper las reglas una vez más y pedirles a todos los que han sido eliminados que vuelvan a bailar y de ahí, el jurado será el que elija quienes se quedan”, dijo Tilsa Lozano. Sonaba tan disparatado que parecía evidente que no había que tomarla en serio, primero porque no estaban rompiendo “una regla más”, sino la regla principal que es que todos los que llegan a la final, lo hacen por votación del público y segundo, porque todas las parejas que ya habían sido eliminadas tendrían que aceptar bailar de nuevo sabiendo que lo que quería el jurado era que se quedara una pareja en concreto, lo cual ya era bastante absurdo.

Pero, como suele suceder, todos aceptaron “la idea” de Tilsa. Los cuatro eliminados volvieron a bailar, pero, increíblemente,  los elegidos no fueron Marcio y Yamila, sino los hermanos Neyra, que volvieron a la revancha al día siguiente (siendo eliminados en la primera ronda), cubriendo el lugar de una pareja que decidió no presentarse, lo cual dejó en claro que el teatro del día anterior fue solo una manera de resolver el problema que se les presentaba al tener una pareja menos.

De cualquier manera la frasecita “Hemos roto las reglas tantas veces…” me supo mal, porque es verdad, cada vez que quieren favorecer a alguien, simplemente se rompen las reglas, igual que en “El gran show”, donde cada semana hay una sorpresa: te cambio de compañero, ya no sales en pareja como entraste, sino por separado o cualquier nueva idea de “la producción”.

Romper o cambiar las reglas no demuestra, como al parecer piensan los productores, que son atrevidos y capaces de sorprender al público. Lo que demuestra es una total falta de respeto por los concursantes y por el público y también mucha improvisación. En ningún programa concurso serio aceptarían este tipo de cosas. Espacios como “The voice” o “American Idol”, tienen años en las pantallas, entre otras cosas, porque se conocen cuáles son las reglas de juego y estas se respetan, como debe ser.

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