Edición 2559: Jueves, 4 de Octubre de 2018

El Origen del Origen

Escribe: Patricia Salinas O. | Dos productoras de Combate se enfrentan en vivo para ver cuál de las dos se queda con el puesto. ¿Les creemos?

Muchas veces los televidentes peruanos nos hemos preguntado ¿cuándo la televisión fue tomada por esos chicos y chicas con lindos cuerpos y escasa cultura (algo que además es celebrado como algo divertido)? ¿Cuándo los realities de educación física desplazaron a los concursos de conocimientos? ¿Y cuándo este tipo de programas se convirtieron en un fenómeno que ya lleva más de cinco años y que no tiene cuándo terminar?

Sin embargo, hace un par de semanas ATV anunció la temporada final de Combate. Algunos pensaron que ya, por fin, al menos uno de los canales se había cansado del formato, pero a las pocas horas anunciaron los detalles de una nueva entrega del reality  de ATV, al cual le pusieron el nombre de Combate: el origen del origen y en el que se enfrentaran en competencia las productoras Cathy Sáenz y Marisol Crousillat.

Ambas productoras han pasado a ser las protagonistas, porque miden fuerzas –cada una con su propio equipo de combatientes– y, se supone, que la que resulte ganadora asumirá la producción general del programa para las siguientes temporadas (que por lo visto, serán muchas).

Como se sabe, Crousillat es la primera productora de Combate que luego competiría con Esto es guerra de América Televisión, haciendo prácticamente los mismos juegos. Sáenz estuvo durante muchos años en la producción de EEG, hasta que, como muchos participantes, pasó al programa del 9.

Llegó un momento en el que si un televidente no era seguidor de ninguno de los dos programas, pero los veía de vez en cuando, no sabía cuál era cuál, ya que los participantes iban y venían de uno al otro entre temporada y temporada.

Cuando Cathy Sáenz ingresó a producir Combate, Marisol Crousillat nunca se calló las críticas con respecto al giro que había tomado el reality y el año pasado llegó a declarar que estaba segura que los conductores Renzo Schuller y Gian Piero Díaz no estarían muy a gusto con lo que tenían que presentar todas las noches, porque ella los conocía perfectamente.
“Lo poco que he visto me da pena, me parece horrible. Cada vez que cambio están las chicas en un baile demasiado fuerte. Yo no hacía tanto eso. Sí, en algún momento hubo un baile sensual, pero no todo el tiempo, donde las mujeres se mueven desesperadamente. Parece que la competencia no existe más”, aseguró en setiembre del año pasado.

El caso es que ahora la llamada “Reina madre”, como la bautizaron en ese programa, está de vuelta y no sólo detrás de cámaras, sino que ahora también le entra a enfrentamientos verbales con Sáenz, quien en la conferencia de prensa en la que se anunció este nuevo formato, reconoció haber copiado varios juegos, pero minimizando el tema porque, según dijo, en todas partes se hace lo mismo.

No creo que estos espacios sean programas basura, como muchos dicen. Siempre he dicho que si se limitaran a las competencias físicas que son la base del formato, no habría por qué criticarlos. Pero sabemos que en todos estos años se armaron muchas telenovelas con la vida privada de los concursantes y eso fue desviando la atención. Por otro lado, es penoso que la mayoría de chicos reality no sean conscientes de que se han convertido en role models de muchos niños y no se preocupen por prepararse un poquito en otra cosa que no sea sacar músculos. Y allí están, ganando mucho más dinero que tantos chicos profesionales. Pero bueno, esa es otra historia.

Lo que resulta alucinante es que ahora la guerra esté centrada en demostrar cuál fue el origen de este tipo de programas, como si fuera un gran aporte a la televisión peruana. No lo es: es un formato de entretenimiento que ha tenido muchos excesos y errores y que, vamos, ya cumplió su ciclo en nuestra pantalla. La competencia entre las productoras debería ser, más bien, a ver cuál propone ideas nuevas, creativas y distintas para un programa totalmente diferente. Ya es hora, ¿no creen?

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