Edición 2538: Jueves, 10 de Mayo de 2018

Nostalgia Noventera

Escribe: Patricia Salinas O. | La obra sobre la vida de Lucha Reyes nos remonta a la época en la que la televisión peruana se atrevía a hacer cosas nuevas.

Quedan algunas semanas para que la temporada de la obra “Lucha Reyes, sin decirte adiós” se despida del teatro La Plaza, después de un tremendo éxito que significó entradas agotadas semana tras semana. Eso nos lleva, indefectiblemente, a remontarnos a los 90, cuando ATV lanzó “Regresa”, la miniserie inspirada en la vida de la intérprete criolla, escrita, igual que la obra mencionada, por el guionista y dramaturgo, Eduardo Adrianzén.

Y entonces una recuerda esa puerta que abrió “Regresa” y que rompió los esquemas de lo que hasta entonces era televisión peruana.  Se apostó por algo diferente y a partir de ese momento la dupla creativa Eduardo Adrianzén- Michel Gómez realizó una serie de producciones que marcaron una época: “Los de arriba y los de abajo” (1994), quizás sea el símbolo de esa nueva televisión peruana. Por primera vez una trama se desarrollaba en asentamientos humanos y los protagonistas eran gente con la que cualquier peruano se podía identificar, además de la temática social y  guiños a lo que pasaba en ese momento. Cosas que convirtió a esa producción en un referente de aquellos días más que en una simple telenovela. Todo eso con “Triciclo Perú” de los Mojarras a modo de soundtrack. Mejor, imposible.

Eduardo Adrianzén sostiene que en esa época se podían dar el lujo de experimentar, porque había solo cinco canales, no existía el cable ni Netflix y, por eso,  de todas maneras, alguien te iba a ver. Yo creo que fue más que eso, porque las miniseries y telenovelas de la dupla Adrianzén-Gómez fueron todo un fenómeno. Un fenómeno en términos de rating, pero sobre todo, un fenómeno que lo cambió todo (al menos por un tiempo), revolucionando desde la forma (ya no era necesario ser una cara bonita para aspirar un protagónico), hasta el fondo, pues las historias comenzaron a ser más cercanas que nunca.

Fue tan importante esa etapa en la televisión peruana, que la gran sorpresa de la fiesta de aniversario de ATV hace un par de semanas fue justamente revivir a los personajes de aquellas producciones, y allí estuvieron los personajes de  “Los de Arriba y Los de Abajo”, Mónica Sánchez con el vestido de ‘La Perricholi’, Zonaly Ruíz, especialmente traída de Estados Unidos para ponerse otra vez en la piel de Lucha Márquez (así se llamó en ese entonces la historio de Lucha Reyes) y  Óscar Carrillo como “Tatán”, entre otros. Lamentablemente solo fue un momento nostálgico, pues no anunciaron ninguna apuesta parecida.

¿Por qué ya nadie se atreve a romper esquemas? Según Eduardo Adrianzén, porque la gente que financia los proyectos en la televisión peruana tiene terror a perder plata. Y cuando hablamos de perder, ni siquiera es perder de verdad: “Si invierten diez, quieren ganar cien. Si ganan menos de cien, creen que están perdiendo”, asegura el guionista.

Está convencido de que si él o cualquier otro escritor llega con el guion de algo como “Breaking  Bad” o “La casa de papel”,  lo botan, se lo tiran por la cabeza y le dicen “Hazte un guion para las señoras que compran Ace”.

En una entrevista realizada recientemente en el programa digital “Ventana de emergencia”, aseguró que los que toman las decisiones de lo que va en la programación son tecnócratas, al mejor estilo de PPK, que no saben ni dónde están parados. “No son comunicadores. Solo saben repetir fórmulas una y otra vez hasta la náusea. Escuchan la palabra creatividad y te tiran un cañonazo. Esa es la verdad, la televisión abierta se queda con  lo que a las señoras Ace les gusta, es así y no va cambiar”, dice sin dejar un poquito de esperanza. Suena pesimista, pero todo parece indicar que Adrianzén, desgraciadamente, está en lo cierto.

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