Edición 2523: Jueves, 25 de Enero de 2018

Francisco Rock Star (Parte II)

Escribe: Patricia Salinas O. | Durante tres días la mayoría de los que cubrieron la visita del Papa parecían más “groupies” que periodistas.

La semana pasada comenté en esta misma columna la extrema frivolidad de los reportajes que los diferentes canales de televisión prepararon previamente a la llegada del papa Francisco al Perú: qué comería acá, qué comería allá, cuál sería la vista desde su ventana, etc.  Pero una vez que el Pontífice pisó suelo peruano, la “cobertura periodística” se transformó en una suerte de fanatismo papal. La mayoría de periodistas que cubrían, incluso el paso fugaz de Francisco en el Papamóvil o en el Fiat que usaba para los tramos más largos, parecían “groupies” de una estrella de rock que no podían contener la emoción al verlo y rompían en llanto ante las cámaras.

Sí, claro, los periodistas son seres humanos con emociones y todo eso, pero vamos, hay que mantener las formas ¿no?, hay que mantener la objetividad, al final Francisco es un Jefe de Estado, un Estado cuestionado por muchas cosas, por lo tanto no se puede ser más papista que el Papa ¡por Dios!

La actitud de “fans” de la mayoría de periodistas peruanos se resume en las diferencias que reveló la página “Buen ciudadano” entre un reconocido periodista de la CNN y un periodista de un canal de señal abierta peruano, ante los mismos hechos:

–José Levy, de CNN: Bergoglio, que es un ambientalista a ultranza, se dirige a una zona del Perú donde han desaparecido 110,000 hectáreas de bosques producto de la minería ilegal entre 2000-2016.

–Reportera canal peruano: El Papa en estos momentos por la avenida Colonial rumbo al grupo 8 donde tomará su avión rumbo a Puerto Maldonado. ¡Ay, qué emoción!

–José Levy, de CNN: El Papa reflexionará junto al pueblo amazónico sobre la deforestación por la tala ilegal y la situación de las mujeres que son explotadas laboral y sexualmente, las que un 36% son sometidas a abortos.

–Reportera de canal peruano: El menú del Papa en el avión que lo conducirá a Puerto Maldonado será ligero y constará de galletas y gaseosas. Nos imaginamos el menú charapa que le espera a Su Santidad.

Y así era en todos los recorridos y actividades que realizó el Papa en nuestro país. Los reporteros y reporteras de televisión no solo se quedaban en la anécdota, sino que repetían la misma pregunta a la gente en las calles, al punto  que una señora a la que un reportero le preguntó ¿“Esperando al Papa, señora?”, respondió: “No, tomando sol…”, dejándolo congelado.

También estaban aquellos que en lugar de colaborar con la policía, generaban el desorden y burlaban la seguridad para meterle el micrófono cuando estaba en el carro (aún sabiendo que no iba a decir nada) o para alcanzarle un regalo, como si eso fuera parte del trabajo. Bacán, que sean felices de ver a su ídolo, su líder o lo que sea, pero ¿no somos primero periodistas que hinchas-fans-creyentes?

La gran esperanza era la conferencia que el Papa tradicionalmente realiza en el vuelo de regreso a Roma con toda la delegación que lo acompañó en la gira, pero hasta eso nos dejó un mal sabor. Según trascendió a los peruanos les permitieron solo dos preguntas, así que los cinco enviados especiales “acordaron” cuáles serían y por consenso quedaron estas:

1.– Usted dijo que en el vuelo de ida que no conocía bien el Perú y en estos días ha tenido la oportunidad de recorrer tres ciudades. La gente se ha volcado a verlo y ha llegado a decirle Panchito no te vayas ¿qué se lleva del viaje al Perú? (la cual generó un apanado virtual)

2.– En el Perú, la clase política ha defraudado al pueblo con actos de corrupción e indultos negociados, que también lo han hecho algunos miembros de la Iglesia. Basta ver a las víctimas del Sodalicio de Vida Cristiana que reclaman justicia ¿qué respuesta da usted a ambos casos?

Luego de un sorteo se determinó que la primera la haría Armando Canchanya de RPP y la segunda Ghiovani Hinojosa, de La República. No queda claro si en el sorteo se decidió también cuál de los dos hacía cada pregunta y eso es importante porque una fue LA pregunta y la otra, digamos, la nota complaciente.  

Por eso, suscribo las palabras de Daniel Titinger en su cuenta de twitter: “No comprendo las comisiones periodísticas en las que entre todos los periodistas acuerdan las preguntas... en el mundo antiguo, mis preguntas eran MIS preguntas”. En el mío también, pero al parecer, el periodismo ahora, es una suerte de lotería.

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