Edición 2516: Jueves, 30 de Noviembre de 2017

La Paisana Jacinta en el Cine

Escribe: Patricia Salinas O. | Mientras llueven las críticas e insultos en las redes, la película puede convertirse en la cinta nacional con mayor cantidad de espectadores.

Desde hace varias semanas y cuanto más se acercaba el estreno de la película de La Paisana Jacinta, en búsqueda de Wasaberto comencé a recibir cientos de mensajes diciéndome “tienes que sacarle la mugre”, a lo que yo preguntaba ingenuamente “¿por qué? ¿Es muy mala? ¿De qué trata?” Y claro, la respuesta siempre era la misma: “No sé, no la he visto, pero es obvio, ¿no?”.

Tras el estreno de la película, que fue el más visto del 2017 en lo que a cintas nacionales se refiere con 47 mil espectadores, superando a Once Machos (45.916), Avenida Larco (31.403) y Condorito (30.293) y ganándole incluso a súper producciones como Liga de la Justicia, Siempre estaré a tu lado y Thor: Ragnarok, hasta el cierre de esta edición, no había una sola crítica de los especialistas en algún medio. Pero sí opiniones lapidarias de mucha gente, incluido Salvador del Solar, ministro de Cultura: “Personalmente no he visto la película y no sé si alguien en el ministerio ha podido verla, pero al personaje claro que lo conocemos y nos parece que presenta una imagen denigrante de la mujer andina, que se burla de ella, que la presenta como ignorante, sucia, entre otras cosas, y eso merece nuestro rechazo y repudio”, afirmó, mientras el viceministro Alfredo Luna advirtió sobre “los efectos perjudiciales que tiene la representación de La Paisana Jacinta”.

A mí tampoco me gusta el personaje y lo he dicho en esta columna muchísimas veces, pero creo que no se puede hablar con tanta seguridad sin haber visto la cinta y es evidente que hay un prejuicio contra ella, ya que se llegó al extremo de haber hecho circular documentos en los que se recogían firmas para que no se permita el estreno de esta película. En otras palabras, se buscaba la censura y eso realmente es peligroso en cualquier circunstancia.

Sandro Ventura, productor de la película, comentó en su cuenta de Facebook que le resultaba particularmente extraño que se genere tremendo cargamontón por una ficción y que lo más alarmante era ver cómo un personaje o un grupo de personajes intentaron censurar algo sin ver, oír, debatir o conversar, generando la controversia a través del insulto, el trascendido y la mentira.

“Digamos, solo digamos, que estas personas tienen razón y efectivamente nosotros estamos equivocados. Pues bien, si querían hacernos reflexionar, convencernos del error, pues la estrategia empleada ha sido terrible. Ataques, insultos, improperios, calificaciones de racistas, clasistas, criollos, caviares y hasta fujimoristas (eso sí fue demasiado divertido) dan una muestra de un feroz ataque organizado, casi convertido en acoso a través de redes sociales a gestores, auspiciadores y simpatizantes de esta película que, repito, ni siquiera han visto”, escribió Ventura.

Y es verdad, porque vamos, se ha dicho de todo, se ha hablado de denuncias y juicios que no existen contra Jorge Benavides, se ha dicho que la película es una vergüenza internacional por un artículo escrito por el periodista británico radicado en nuestro país Simeón Tegal quien, al parecer, tampoco ha visto la cinta. Se ha hablado de un público ignorante y bruto al que se le califica así por haber ido al cine a ver una película. Pero nadie se pregunta, ¿por qué este personaje tiene tanta acogida? ¿Qué significa este fenómeno? ¿Por qué toda esa gente culta que siempre habla de tolerancia y respeto, de repente se descompone frente a un personaje popular?

Yo tampoco he visto la película, pero detesto los cargamontones y me gustaría leer por lo menos una reseña de alguno de los críticos en lugar de tantos insultos de gente que no la ha visto. Ver antes de hablar, ¿no? Es lo mínimo que se puede pedir.  

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