Edición 2513: Jueves, 9 de Noviembre de 2017

Tantas Veces Claudia

Escribe: Patricias Salinas O. | El domingo partió hacia otro plano Claudia Dammert. Nos deja, además de los recuerdos, varias películas que veremos el próximo año.

Claudia Dammert se fue brillando. Quizás en su mejor momento, llena de premios, de aplausos, de reconocimientos y también de proyectos hermosos. Este año tuvo su primer rol protagónico en el cine, en la película Deliciosa fruta seca, dirigida por Ana Caridad Sánchez, que se estrenó en el Festival de Cine de Perú Paris y ganó el premio a mejor largometraje.

Deliciosa Fruta Seca es la historia de Marialicia, una mujer que al quedar viuda se da cuenta de que nunca tuvo el maravilloso hogar que creyó tener y decide ir en busca de su felicidad, disfruta de sí misma y descubre su pasión por bailar marinera. Esta nueva ilusión y un nuevo amor la llevan a reencontrarse consigo misma.

De hecho, Claudia aprendió a bailar marinera para hacer esta película, que sentía que era, hasta cierto punto, autobiográfica. “Cuando me dieron el guion y lo leí, dije: Esta es mi vida. Ojalá inspire a muchas mujeres”, me dijo en una entrevista. Hace un par de semanas viajó para estar presente en el festival Viva México, donde también proyectaron con éxito la cinta. Pero como suele pasar, hasta ahora no se ha estrenado en las salas peruanas. Sería una linda manera de homenajearla que la programen antes de fin de año.

Después de rodar esa película se dio cuenta de que las personas de la tercera edad, sobre todo las mujeres, no se veían reflejadas en los medios, en los que generalmente son más bien discriminadas. Entonces comenzó a trabajar en un proyecto maravilloso de un programa de televisión dirigido a ese público, un espacio que ella definía como un reality de turismo interior, es decir hacia adentro, para conocerse mejor. El programa ya tenía título A toda vida y se estaba trabajando como una coproducción con TV Perú. Hugo Coya, Presidente del Directorio de IRTP, escribió en sus redes que se haría lo posible por sacar el proyecto adelante, aunque sin ella, no será tan fácil, ella era el espíritu del programa.

Dejó rodadas dos películas más: Sobredosis de amor, que se estrenará el próximo año y en la que comparte roles con Gian Piero Díaz y Renzo Schuller y Los doce apóstoles, una película de acción y suspenso producida por la ASSCCA , Asociación Cultural relacionada a la SAIP (Sindicato de Actores e Intérpretes del Perú), cuyo estreno está programado igualmente para el 2018.

Además había estado grabando varios cortos de gente muy joven con la que se llevaba de maravillas. Acababa de crear a la madre que solo sale en off en el primer cortometraje que dirige Guillermo Castañeda, por ejemplo. Y es que Claudia era de esas personas que nunca decían no, estaba siempre dispuesta a colaborar y era tan generosa que cuando colaboraba en algo, se entregaba por completo.

Hablar de su trayectoria es remontarse a los inicios del stand up comedy en el Perú, cuando todavía ni siquiera se llamaban así, inmortalizando la frase “Cucuchi Darling”, de su personaje Patricia Pardo de Prado. Hizo radio, telenovelas, teatro, mucha comedia. El año pasado fue reconocida por los lectores de El Comercio con el Premio Luces a la Mejor actriz de teatro por su rol en Reglas para vivir, dirigida por el cineasta Josué Méndez.

Pero Claudia no solo era versátil y multifacética como actriz, sino también como mujer. Podía vivir en una casa de adobe en Huaripampa como lo hizo por diez años o codearse con estrellas de la talla de Meg Ryan y Russell Crowe, como cuando participó en la cinta Proof of life. Pero era, sobre todo, una persona sabia. Su manera de ver la vida se resume en esta frase: “Me preguntan ¿Eres hipertensa? No, soy apasionada. ¿Eres inestable? No, soy flexible…todo es cuestión de perspectiva”. Adiós, adorada Claudia, fluye… hacia la luz.

Loading...