Edición 2507: Jueves, 28 de Septiembre de 2017

Historia de una Niña Que ¿Nunca Existió?

Escribe: Patricia Salinas O. | En estos tiempos de redes sociales e información instantánea ¿podemos creer que, realmente, Frida Sofía, no existió?

Hace exactamente una semana, un representante de la Secretaría de Marina  de México aseguró que la niña Frida Sofía, que se suponía se estaba intentando rescatar de entre los escombros del colegio Enrique Rébsamen, no existía. Es decir, la noticia que se convirtió en los titulares de periódicos de todo el mundo, en trending topic y en el símbolo de una gran tragedia dentro de la tragedia que fue el sismo que sacudió a la ciudad de México el 19 de septiembre, era falsa.

Durante, por lo menos 48 horas, millones de personas de todo el planeta seguimos casi minuto a minuto esa historia: una niña que se llamaba Frida y tenía alrededor de ocho años se había comunicado con los rescatistas pidiendo ayuda. ¿Quién había hecho el contacto? Un hombre al que se referían como “Jorge Houston” (nadie sabía el nombre real) porque llevaba un polo de esa ciudad apareció como voluntario y que gracias a su delgadez pudo introducirse entre los escombros y así llevar herramientas y lámparas para ayudar al personal de la Marina y Defensa Nacional. 

A partir de ese momento, se sabía que a la niña le daban indicaciones, la tranquilizaban, le pasaron agua a través de una manguera e incluso oxígeno, porque aseguraban que el rescate se demoraría por lo difícil que era llegar hasta ella en medio del edificio colapsado.

Cadenas de oración por Frida Sofía inundaban las redes. Entre la noche del miércoles y la mañana del jueves, se leía en diferentes medios que ella había dicho “Estoy muy cansada”. De los padres no se sabía nada.

Después de mediodía del jueves, de manera imprevistas, el subsecretario de Marina, Enrique Sarmiento Beltrán, llegó hasta la zona donde estaban ubicados los medios de comunicación y aseguró que por “única vez” iba a dirigir un mensaje a los medios y que no iba aceptar preguntas.

“Queremos puntualizar que con la versión que se sacó, del nombre de una niña, no tenemos conocimiento. Nunca tuvimos conocimiento de esa versión, y creemos, no creemos, estamos seguros, de que no fue una realidad”, dijo y listo. Se lavó las manos y además no aceptaba preguntas.

Inmediatamente todos arremetieron contra la prensa, y aunque el caso fue difundido por muchos otros medios de comunicación mexicanos y extranjeros (incluso peruanos), Televisa fue acusada de haber “armado” la historia y haber hecho incluso un reality show alrededor del caso.

Danielle Dithurbide, la reportera de Televisa que estuvo 36 horas sin dormir informando desde el lugar casi se desmaya cuando escuchó las declaraciones de Sarmiento. Ella no se había movido del lugar y, de pronto, los mismos que le daban la información “oficial” cambiaron de versión.

Es bien fácil acusar y juzgar ¿cómo no verificaron? ¿cómo es que  daban detalles de algo o de alguien que no existía? Aquí la cosa va más allá del error de una o de miles de periodistas. Aquí hay una manipulación perversa de algo que se ha querido esconder y que no tiene que ver con la prensa, porque si los periodistas no pueden entrar a los escombros, lo único que queda es confiar en las fuentes oficiales ¿no?

Televisa confrontó a la Secretaría de Marina, poniendo los audios de las declaraciones que ellos habían dado sobre la existencia de Frida Sofía, asegurando además que toda la información que dieron a conocer había sido entregada o validada por el mando en turno de la Secretaría de Marina.

“Exigimos a la Secretaría de Marina que informe con claridad por qué el cambio de versión”, decía uno de los comunicados de la televisora. Sin embargo, las cosas quedaron ahí, como una anécdota, a pesar de que después del comunicado de la Secretaría de Marina, seguían apareciendo videos de rescatistas que aseguran haber escuchado a Frida Sofía y que lo que realmente pasó es que el rescate no se pudo realizar por una mala maniobra. Es decir, la niña habría muerto.

Probablemente nunca se sepa la verdad. Ni siquiera se ha vuelto a saber nada de Jorge Houston que parece ser la clave en toda la historia. ¿Por qué ha desaparecido? Si yo fuera Danielle Dithurbide no pararía hasta encontrarlo.    

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