Innato, una de las 16 fotos intervenidas en la muestra Fragmentar (2018), de Jacques Custer, en La Galería. Impresión en vinil (65 x 98 cm.)
Innato, una de las 16 fotos intervenidas en la muestra Fragmentar (2018), de Jacques Custer, en La Galería. Impresión en vinil (65 x 98 cm.)
Edición 2552: Jueves, 16 de Agosto de 2018

Hegemonía Del Movimiento

Escribe: Luis E. Lama | “Custer trabaja a partir de la fotografía y rescata una retórica agotada por la moda. Una gran muestra”.

Innato, una de las 16 fotos intervenidas en la muestra Fragmentar (2018), de Jacques Custer, en La Galería. Impresión en vinil (65 x 98 cm.)
Innato, una de las 16 fotos intervenidas en la muestra Fragmentar (2018), de Jacques Custer, en La Galería. Impresión en vinil (65 x 98 cm.)

La exposición de Jacques Custer en La Galería es un brillante ejemplo de cómo la fotografía también se puede prestar a los principios cinéticos que tanto impacto han causado en América Latina. Venezuela, Argentina y Brasil fueron cuna de los más relevantes artistas cinéticos que expandieron una distinta forma de ver a todo el mundo. Los nombres son numerosos y recientemente hemos tenido el ejemplo de una obra de Cruz-Diez vandalizada por orden de Castañeda con el pretexto de que era perjudicial para el tráfico de la zona. Habría que preguntarle si la proliferación de carteles políticos no son un atentado contra la ciudad y un peligro para peatones y automovilistas al impedir la visualización del entorno.

Duchamp, quien inventó todo (o casi todo) lo  que se ha hecho desde antes de los 60, fue el primero que hizo arte cinético con sus rotorrelieves, inventando círculos que luego ponía en movimiento con un dispositivo similar a la rueda de una bicicleta para crear el movimiento real. Es indispensable entrar al link para comprenderlo. https://www.youtube.com/watch?v=dXINTf8kXCc

Hay artistas que emplean motores para lograr el movimiento, como ocurre como Le Parc o Tinguely, otros usan la fuerza de la naturaleza para crear el movimiento, como Theo Janssen de espectacular exposición casi un par de años atrás en Fundación Telefónica.

Otros como Agam o Soto recurren al movimiento del cuerpo humano, cuyo recorrido a lo largo de la obra va creando movimientos virtuales, producto de los cruces entre los dos niveles en los que se ha descompuesto la imagen

Jacques Custer es un destacado fotógrafo. He venido siguiendo su obra en individuales y ferias, representado siempre por La Galería. Admiro mucho la densidad de los negros y la variedad de sus grises, sus tenues contrastes y sus juegos de penumbras.

No hay en esta obra estridencias ni impactos, solo una reflexión producto del hecho de ver y de plasmar un estado de ánimo. No se trata de un fotógrafo encargado de capturar el instante sino de un hombre que a través de la cámara registra formas exteriores filtradas a través de la meditación.

Pero esa introspección hoy es tomada como base para un análisis del movimiento que pudiera resultar contradictorio. Porque del ensimismamiento y la contemplación, Custer se traslada al análisis digital para dividir las fotos en múltiples líneas paralelas para ubicarlas en dos planos logrando que, al desplazarnos a través de la obra, se cree el movimiento debido al cruce de líneas ubicadas en la superficie y la base.

Teoría de cuerdas, móvil de Gianna Pollarolo. Parte   de su octava individual. “La mayoría de las obras constituye un acierto meritorio. Hubieran podido dar lugar a una notable exposición” (Lama).
Teoría de cuerdas, móvil de Gianna Pollarolo. Parte   de su octava individual. “La mayoría de las obras constituye un acierto meritorio. Hubieran podido dar lugar a una notable exposición” (Lama).

Custer lo que hace en su exposición es rescatar una retórica agotada por la moda y trabajar a partir de la fotografía, con aciertos destacables particularmente en sus obras más geométricas, aquellas que parten de edificios que luego manipula para privilegiar ese motor virtual que nuestra mirada crea.

Apesar de preferir la pureza geométrica con prescindencia de todo significado, debo admitir que hay fotos como la de los graffiti –uno de los mayores aciertos– la bicicleta y sobre todo ese callejón cuya profundidad se presta de manera excepcional al juego óptico.

Mención especial merece el montaje. Austero, espaciado y con una secuencia que va privilegiando las distintas formas de movimientos que Custer ha logrado crear. Una gran muestra.

LOVE COMMUNITY
Esta es la octava individual de Gianna Pollarolo en la que se aprecian las indagaciones digitales en las cuales ella había venido trabajando con tanto acierto, unido ahora a la pintura.

Los méritos de la muestra son tan abundantes como sus excesos, y es notable la representación cósmica en esos cuadros donde el círculo nos remite a Kubrick, debido a su representación cósmica en la que dos líneas ondulantes van danzando en el espacio. Son los cuadros más acertados de una exposición muy amplia que merecía una mayor reflexión en su montaje para evitar saturar la información y privilegiar la reflexión.

Hay obras sobresalientes que merecían destacarse para que el discurso de la artista en torno a la tierra pudiera percibirse a mayor plenitud. Lamentablemente en el conjunto hay una dispersión de disciplinas y tendencias que vuelve confusa la intención de una artista meritoria que se ve perjudicada por la carencia de un curador que impidiera la innecesaria inclusión de piezas que atentan contra la pulcritud de su propuesta.

Considerada de manera independiente, la mayoría de las obras constituye un acierto meritorio. Ellas hubieran podido dar lugar a una notable exposición.

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