Carlos Enrique Polanco retratado por Gianmarco Farfán. Uno de los muchísimos artistas egresados de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes.
Carlos Enrique Polanco retratado por Gianmarco Farfán. Uno de los muchísimos artistas egresados de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes.
Edición 2549: Martes, 24 de Julio de 2018

Cien Años de Bellas Artes

Escribe: Luis E. Lama | “Patricia Balbuena no es la ministra de Cultura más idónea que Vizcarra pueda haber nombrado”.

Carlos Enrique Polanco retratado por Gianmarco Farfán. Uno de los muchísimos artistas egresados de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes.
Carlos Enrique Polanco retratado por Gianmarco Farfán. Uno de los muchísimos artistas egresados de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes.

El centenario de la Escuela de Bellas Artes merece todo el reconocimiento posible porque durante largos años fue el único y más importe centro de educación artística en el Perú. Por Resolución Ministerial 277-2018-MC ha sido declarada Personalidad Meritoria de la Cultura en el Perú. Lo cual es un saludo a la bandera. La ENSABAP es muchísimo más que eso. Es la institución que se ha encargado de forjar a la mayoría de los artistas más sobresalientes del Perú.

Patricia Balbuena no es la ministra de Cultura más idónea que Vizcarra pueda haber nombrado, de ahí esta Resolución Ministerial tan incoherente que une a toda la escuela con artistas que sin duda merecen todo reconocimiento: Gerardo Chávez, Milner Cajahuaringa, Galdos Rivas, Alberto Quintanilla, Juan Tomás Villacorta Paredes, Víctor Delfín, Carlos Enrique Polanco Carbajal, así como a Lucy Angulo Lafosse y Charo Noriega.

Dejando de lado mezquindades de cualquier tipo, cada uno de ellos merece el honor conferido, ciertamente unos más que otros, lo cual es normal. Lo que sí sorprende son las omisiones de otros artistas tan importantes como los mencionados y cuya ausencia ha sido notoria. Es por eso que con una ministra que hubiera conocido un mínimo de arte habría por lo menos cuestionado las ausencias y puesto remedio a las omisiones. Se podría nombrar muchísimos nombres olvidados, pero no tiene sentido hacerlo para no profundizar las heridas abiertas por el olvido.

Nuestro mayor respeto a todos los homenajeados.

VARAYOC
Es la nueva colectiva que organiza Forum con motivo del Bicentenario. A diferencia de la anterior, el tema es más preciso y las participaciones más ajustadas. Sin embargo, si el año pasado fue una especie de espacio abierto a múltiples disciplinas, no necesariamente artísticas, en  la presente edición se han concentrado en artistas de distintas generaciones y tendencia para elucubrar en torno al símbolo del poder.

Sonia Prager y su Varayoc del siglo XXI-Piedra de Huamanga con textil precolombino. Derecha: intervención fotográfica de Jero Gonzales.
Sonia Prager y su Varayoc del siglo XXI-Piedra de Huamanga con textil precolombino. Derecha: intervención fotográfica de Jero Gonzales.

A diferencia de la primera versión que tenía un carácter más festivo por la libertad otorgada para que cada uno diera su interpretación sobre lo que es el Perú, la presente tiene un concepto bien definido y es sorprendente ver aciertos notables, como ocurre con Ana Orejuela y su pieza de caoba retorcida en el espacio, el cono de Piedra de Huamanga de Sonia Prager que recurre a un tejido como base que vuelve innecesariamente literal la propuesta, la notable Martha Vértiz y el monumental trabajo en cerámica de Patricia López Merino, que debería ser una pieza de museo.

Sobresale una caja de Rocío Rodrigo conteniendo dos piezas contundentes, que de alguna extraña medida permite recordar a Emilio Rodríguez Larraín, y el varayoc de Tokeshi. En cambio en dibujo solo Luz Letts hace un trabajo notable y destaca además la acertada pintura de Lucy Angulo. En cambio imposible comprender la presencia de un buen pintor como Ignacio Macha cuya obra nada tiene que ver con la convocatoria.

Forum ha sido muy generosa en la aceptación de trabajos que hubieran podido perjudicar el conjunto. Por eso, esta muestra, a diferencia de la otra versión, imponía tener un curador exigente, una persona que no crea que pueda haber democracia en el arte, como no la puede haber en ninguna profesión.
Veamos un caso ejemplar. La pieza de Melissa Larrañaga tiene un encanto que se deriva de una ingenua iconografía andina, pero la innecesaria inclusión de las luces y del espejo la vuelven un trabajo kitsch, de feria artesanal con pretensiones. Considero acertada su inclusión pero requería de asesoramiento para elevarse a la categoría de camp, donde se pudiera apreciar que sus excesos han sido deliberados.

El varayoc como símbolo de mando debió de sugerir metáforas de poder que solo dos artistas han rescatado  en la muestra. El collage de Héctor Delgado y en cierta medida la obra de Dunia Felices en un destacadísimo intento de llevar las tablas de Sarhuas a la contemporaneidad. Es una de las piezas más valiosas. De cierto modo también Paola Franco así lo ha comprendido, porque con esa sinuosa serpiente blanca horizontal convierte al Varayoc en un símbolo fálico, acentuando la relación entre el sexo y el poder. La sexualidad también se encuentra en el hermoso tallado de Carmen Letts donde las alusiones vaginales y priápicas se encuentran también presentes.

Salvando objeciones, la muestra de Forum constituye un esfuerzo encomiable que amerita verse. Hay piezas notables que resultan imperdibles.

Loading...