Ella Krebs: una entrañable maestra. El MAC trae  una muestra memorable en un país donde la tapicería ha sido dejada de lado.
Ella Krebs: una entrañable maestra. El MAC trae una muestra memorable en un país donde la tapicería ha sido dejada de lado.
Edición 2543: Jueves, 14 de Junio de 2018

Maestra

“El mayor homenaje es que esta obra pase a ser patrimonio de una institución”.

Ella Krebs: una entrañable maestra. El MAC trae  una muestra memorable en un país donde la tapicería ha sido dejada de lado.
Ella Krebs: una entrañable maestra. El MAC trae una muestra memorable en un país donde la tapicería ha sido dejada de lado.

El MAC presenta una selección ajustadísima de uno de los trabajos más trascendentes de Ella Krebs. Más conocida por sus abstracciones pictóricas en los cuales crea un universo complejo, de capas que se superponen y gestos que se encargan de crear un ritmo sobre la superficie. Trabajados usualmente en grandes formatos la lírica energía de estas formas tienen un lugar importante en la historia del siglo XX.

Sin embargo, ella no permaneció de manera permanente al lado de la pintura. En esa época revolucionaria de los 60, en medio de la égida de Arte Nuevo que impulsó una rebelión artística en el medio, la artista comenzó una serie de indagaciones en el arte cinético, recurriendo a mallas metálicas superpuestas, dobladas y pintadas cada una de ellas con elementos geométricos con lo que permitía generar un movimiento virtual. Se mostró muy poco y las que restan las he visto en Galería Forum.

La actual exposición muy bien curada por Fietta Jarque, hija de la artista, reúne los tapices hechos a partir de 1978, En el texto ella sostiene que el surgimiento de la nueva tapicería, debido principalmente a la acogida a la Bienal Internacional de Tapicería de Lausanne, Suiza (1962-1995). En el caso de Ella Krebs su principal característica fue la liberación del plano trabajando los tejidos como formas escultóricas. “Entre los principales representantes se contaban la polaca Magdalena Abakanowicz, la norteamericana Sheila Hicks, el catalán Josep Grau Garriga o la colombiana Olga de Amaral”.

Pero hay en esta obra algo que la distingue de sus contemporáneos. Aquí hay también una fuerte carga de nuestro pasado precolombino, particularmente en una pieza como la que constituye el eje central del montaje y otras que la circundan. Estas obras fueron incluidas en su antológica en la Sala Luis Miró Quesada Garland, después exhibía varias de ellas en exposiciones itinerantes en  Estados Unidos, entre otros espacios en el Museo de la OEA y en la sala de exposiciones del BID.

Esta es una muestra memorable en un país donde la tapicería ha sido dejada de lado, salvo contadas excepciones como la de Eduardo Llanos, quien la cultivó en menos escala y con otras intenciones.

Que en nuestro país no haya una tapicería contemporánea puede deberse a muchos factores, pero sin lugar a dudas la ignorancia del consumidor es la mayor traba para el arte del tejido en el Perú.

A los 91 años de edad, el mayor homenaje que puede hacérsele a esta lúcida mujer es que esta obra pase a ser patrimonio de una institución que permita asegurar la preservación del arte de un momento de ebullición de nuestro siglo XX.

Sinfonía del universo, del artista venezolano Mil  ton Becerra. El curador Juan Peralta considera que es una síntesis de su trayectoria.
Sinfonía del universo, del artista venezolano Mil  ton Becerra. El curador Juan Peralta considera que es una síntesis de su trayectoria.

VISITANTE DE UN GRAN PAÍS

Milton Becerra es un ejemplo del florecimiento cultural que caracterizó a Venezuela. Nacido en el Estado de Táchira (1951), se mudó muy joven a Caracas para trabajar en el taller de Carlos Cruz Díez, uno de los artistas cinéticos más trascendentes. También trabajó con Jesús Soto, el más grande, quien además le dio el impulso necesario para incorporar el cinetismo en su obra.

En 1976 se inicia a trabajar en la tierra, inspirado en los grandes norteamericanos, para denunciar contaminaciones y aberraciones. Con estos trabajos él introduce el Land Art en su país, donde ha tenido un apreciable número de seguidores que han trabajado directamente el paisaje o tomado fotos que dieran testimonio de la catástrofe universal.

Becerra tiene una brillante carrera internacional y fue uno de los invitados más brillantes de la Segunda Bienal Iberoamericana de Lima, en 1999, reafirmándose como uno de los artistas latinoamericanos de mayor interés.

Para esta nueva presentación en Lima ha creado Sinfonía del Universo que el curador Juan Peralta considera como una síntesis de su trayectoria. “Esta intervención se compone de un gran tejido espacial radiado y continuo, el cual genera estructuras geométricas superpuestas y campos cromáticos elaborados con hilos que mantienen en la zona central una piedra en estado de suspensión, elemento que alude al origen, a la geografía, al espacio en su estado natural, místico e imperecedero”. 

Y quizás, lo más emocionante de la instalación es ver cómo esta piedra –simbólicamente obtenida en Caral– esté sostenida en el aire por nudos que antes de expandirse hasta las paredes incluyen en su centro los colores de la bandera de Venezuela. 

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