Estableciendo lazos, de Paola Baertl. Óleo sobre tela. Medidas: 100 x 150 cm. Parte de la individual en la galería Forum.
Estableciendo lazos, de Paola Baertl. Óleo sobre tela. Medidas: 100 x 150 cm. Parte de la individual en la galería Forum.
Edición 2512: Jueves, 2 de Noviembre de 2017

Silencios

Escribe: Luis E. Lama |“Muchas piezas de Ballardo no trascienden el ornamento, que es lo que hoy demandan quienes creen consumir arte”.

Estableciendo lazos, de Paola Baertl. Óleo sobre tela. Medidas: 100 x 150 cm. Parte de la individual en la galería Forum.
Estableciendo lazos, de Paola Baertl. Óleo sobre tela. Medidas: 100 x 150 cm. Parte de la individual en la galería Forum.

Paola Baertl presenta en Forum una individual que está a contracorriente de lo que dictan los tiempos. Su obra es pintura-pintura con objetos añadidos en instalación aparte, en la que reitera sus planteamientos pictóricos.

En tiempos en que la abstracción que predicaba Greenberg luce temporalmente obsoleta, la artista regresa con cuadros ligados al color field painting para trabajar fondos cercanos al informalismo, con un cromatismo que constituye su mayor acierto. Sin embargo estas superficies son vueltas a trabajar colocando sobre ellas recreaciones de redes y tejidos, en una suerte de trama que intenta atrapar el espacio de los fondos.

Son líneas que reptan por la superficie, rompiendo sus bases y simultáneamente integrándose a ellas con una sutileza que ya no forma parte del vocabulario contemporáneo.

Paola Baertl domina la pintura y lo hace de manera silenciosa, evitando la estridencia y, como una tejedora, va saltando de soporte en soporte para llenar de líneas cada cuadro en la galería. Son cuadros que demuestran el oficio de una mujer que deberá buscar en el futuro nuevas variaciones a la retórica actual. Solo se debe exponer cuando se tiene algo distinto que decir.

Los relieves en cerámica son de interés pues sus tramas en tres dimensiones reptan libres sobre las paredes dándole una nueva connotación a una pintura que amerita verse.

CAJÓN NEGRO

Resulta difícil comprender las razones por las cuales el ICPNA ha otorgado el espacio menor en Miraflores a Augusto Ballardo. Es un artista en plena formación que ha acelerado su acceso al mercado con un empuje excepcional, adaptándose a los gustos de moda y a la demanda de un mercado cada vez más superficial.

Caja negra de Augusto Ballardo en el espacio menor del ICPNA de Miraflores.
Caja negra de Augusto Ballardo en el espacio menor del ICPNA de Miraflores.

La pintura plana –que evidencia que aún falta el oficio necesario– y un anecdotario que no trasciende el libro publicado por Jesús Ruiz Durand sobre nuestra iconografía precolombina, no hace más que revelar un mecanismo eficaz para poder insertarse rápidamente en un medio que en su lucha por sobrevivir, hoy se ha vuelto más próximo al diseño que al arte.

El texto de presentación, hecho por Ballardo, tiene el mérito de prescindir de un curador y de elaborar su propio discurso. Lamentablemente carece del rigor que demanda una exhibición, que hay que decirlo, pedía a gritos a un teórico que evitara los excesos y reiteraciones que han sido vistos hasta la fatiga en libros y particularmente en Google. A pesar de que estoy en contra de que los curadores se inmiscuyan innecesariamente en las exposiciones, esta era el tipo de muestra y expositor que, dada su inexperiencia, requería a gritos de un apoyo que pusiera en orden ideas y diera coherencia a lo presentado.

Aquí hay obras que lucen calcadas del filo duro, y otras que derivan directamente de Rauschenberg, Sol LeWitt, et al., lo que pudiera ser comprensible para un artista que apenas tiene más de cuatro años de haber terminado sus estudios y se encuentra en un proceso de búsqueda de su propio lenguaje.

Esa juventud lo puede haber  llevado a cometer pedanterías en un texto farragoso, como ocurre con su cita a Borges en El Aleph o hablar de un continuum cronológico que no se aprecia en ninguna parte. El proceso creativo del cual él habla luce más como un procedimiento mecánico que como una reflexión que le permita la elaboración de un discurso personal que tenga el rigor que los tiempos demandan. 

Ballardo nos regresa a los años 60, sin duda lo mejor del siglo XX. Pero lejos de la posmodernidad, él no trae la producción al presente, no incluye el humor o la ironía. En este vuelo somos nosotros los que regresamos a lo ya visto. Puede ser que la generación a la que él pertenece pueda descubrir lo que hicieron quienes nos precedieron, pero para quienes vivimos esos tiempos todo esto resulta un refrito.

Ballardo ha corrido demasiado rápido y la meta a la que ha llegado es el previsible resultado de la velocidad que ha impreso en su carrera. Muchas de las piezas que le hemos visto no trascienden el ornamento, que es precisamente lo que hoy demandan los que creen estar consumiendo arte.

Su actual etapa lo ubica entre el diseño y la decoración. Pero es una opción que para nada es desdeñable. Es un aprendizaje intenso que le puede servir para hacer en el futuro un arte serio o profundizar el camino por el que hoy recorre. En todo caso lo importante es el rigor que mantenga en cualquiera de las opciones que se plantee seguir.

Conexiones. Óleo sobre tela (140 x 220 cm.). Cuadro ligado al color field painting.
Conexiones. Óleo sobre tela (140 x 220 cm.). Cuadro ligado al color field painting.

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