Matilde Marín (Buenos Aires, 1948) de la galería Del Infinito. Lima Photo se ha organizado este año en el parque Salazar.
Matilde Marín (Buenos Aires, 1948) de la galería Del Infinito. Lima Photo se ha organizado este año en el parque Salazar.
Edición 2506: Jueves, 21 de Septiembre de 2017

Una Fiesta

Matilde Marín (Buenos Aires, 1948) de la galería Del Infinito. Lima Photo se ha organizado este año en el parque Salazar.
Matilde Marín (Buenos Aires, 1948) de la galería Del Infinito. Lima Photo se ha organizado este año en el parque Salazar.

La octava edición de Lima Photo es una fiesta. Este año se ha organizado en el parque Salazar, uno de los sitios más concurridos de Lima, donde se ha levantado un enorme toldo que alberga a las 20 galerías participantes y acoge un enorme número de visitantes atraídos por la oferta cultural que ella propone. Al cambiar de lugar, nuestra mejor feria de arte pierde su carácter elitista al permitir el ingreso gratuito, y poner a un amplísimo público en contacto con las manifestaciones más destacadas de la fotografía contemporánea.

Cierto es que el propósito de una feria no es necesariamente educar. Su éxito depende de la cantidad vendida y no del número de asistentes, pero en momentos en que el mercado está en crisis en la mayoría de nuestros países, es por lo menos encomiable lograr este contacto masivo. Es además un ejemplo para que eventos similares salgan de ese cascarón en el que se escudan para que se abran a todas nuestras clases sociales.

El éxito de asistencia a Lima Photo evidencia cómo El Comercio ha perdido credibilidad y capacidad de venta. Salvo avisos esporádicos, no han hecho reportajes contundentes como merecía un evento de esta categoría. Ciertamente los hizo para Art Lima donde era asociado, pero yo no compro un periódico únicamente para que publiciten sus negocios sino todos los eventos que tengan lugar en nuestra ciudad.

El número de galerías participantes es menor que en ediciones anteriores, pero es óptima la calidad de obras que presentan. En lo que respecta a las galerías locales, se hacen notorias ausencias como Lucía de La Puente, Livia Benavides, Ivonne Sanguinetti, Revolver, etc. Esta decisión evidenciaría una crisis de permanencia en el medio. Sin embargo, a pesar de lo anotado, las que estaban presentes incluían artistas notables que ameritaban largamente la visita y la adquisición de sus obras.

El Vaticano. Fotógrafo español Ángel Marcos. Enlace. “Algunas fotos no debieron exponerse por su mirada turística” (Lama).
El Vaticano. Fotógrafo español Ángel Marcos. Enlace. “Algunas fotos no debieron exponerse por su mirada turística” (Lama).

En la parte local destacaban en primer lugar dos fotógrafos de Enlace, Ángel Marcos, con su serie sobre El Vaticano –con algunas fotos que no debieron exponerse por  su mirada turística–, y José María Mellado. Galería del Paseo alternó artistas peruanos y uruguayos sobresalientes, El Ojo ajeno, con Samuel Chambi, Fórum con Juan Pablo Madrugara, La Galería, con Coco Martín y Jacques Custer y Carlos Caamaño, con Felipe Llona, entre muchos más.

Las galerías internacionales –sobresalió nítidamente Jorge Mara-La Ruche– en su mayoría argentinas, con alguna presencia chilena y boliviana, trajeron obras memorables que configuraron un conjunto de altísimo nivel en una feria cuyos resultados económicos deseamos que estén a la altura el monumental esfuerzo realizado.  

POBRE DUCHAMP
La nueva versión de ‘Pasaporte para un artista’ es una vergüenza. Se convocó a los artistas tomando como pretexto el centenario del primer ready made, la Fuente de Marcel Duchamp, es decir el urinario invertido que firmara como R.Mutt en 1917 y presentara a la exposición anual de la Sociedad de Artistas Independientes donde él actuaba como jurado. Fue un escándalo deliberado pero el arte no volvió a ser el mismo porque al igual que el collage de los cubistas o el ensamblaje constructivista, este objet trouvé abrió infinidad de posibilidades a todas las generaciones que le sucederían, particularmente a partir de los años 60, en una época que él sería el padre de todas las vanguardias que se sucederían.

Qoyllur(urmana) de Jero Gonzales en la galería F  órum. Parte de la octava edición de Lima Photo..
Qoyllur(urmana) de Jero Gonzales en la galería F  órum. Parte de la octava edición de Lima Photo..

En la práctica todos los artistas han trabajado el objeto encontrado y hay numerosos textos que lo analizan. Mi preferido es el libro de Umberto Eco, La Definición del Arte, quien se encarga de explicarlo con una maestría que nadie puede luego quedar con dudas de las teorías de Duchamp.

Es por eso que convocar un concurso sobre el ready made no tiene ningún sentido. Los encargados de Cultura de la embajada de Francia en el Perú deberían analizar mejor en qué país nos encontramos y cuáles deberían de ser los objetivos de un concurso en el país. Este ‘Pasaporte’ ha quedado limitado a una paupérrima colectiva que poco tiene que ver con el espíritu de Duchamp. El único acierto son las dos mesas con objetos de tortura para las mujeres de Ayacucho. El anónimo jurado ni siquiera se ha tomado la molestia de dar explicaciones sobre sus desafortunadas decisiones.

Si los franceses realmente quieren aportar al arte joven de este país deberán regresen a los orígenes.

Hacer una amplia convocatoria por todo el Perú para permitir un balance de nuestra producción artística. La actual colectiva es un disparate que debería costarle el puesto a quien la inventó.            

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