Andrea Saito, egresada de la Facultad de Arte de  la PUCP. Parte de la 78 Exposición anual en el CCPUCP
Andrea Saito, egresada de la Facultad de Arte de la PUCP. Parte de la 78 Exposición anual en el CCPUCP
Edición 2478: Jueves, 9 de Marzo de 2017

Guerreros

Andrea Saito, egresada de la Facultad de Arte de  la PUCP. Parte de la 78 Exposición anual en el CCPUCP
Andrea Saito, egresada de la Facultad de Arte de la PUCP. Parte de la 78 Exposición anual en el CCPUCP

Este inicio de año nos encontramos que tres exposiciones en cierto modo muestran aquello que nos une y nos separa a través del arte. Bellas Artes cumplirá 100 años en el 2018  y la Universidad Católica también celebra ahora su centenario, aunque la hoy Facultad de Arte fuera inaugurada en 1940 por Adolfo Winternitz.

Desde entonces los vaivenes de la historia han hecho de estas dos escuelas los polos entre los cuales fluctúan las bases de la formación del arte en el Perú. Bellas Artes, estatal, gratuita y con una excelente dirección hasta los años 70,  era la abanderada de la formación de nuestros artistas.

Por su parte la Universidad Católica iba llegando a niveles académicos importantes con una rígida estructura impuesta por su fundador. La evidente crisis que hoy atraviesa era posible avizorarla por lo menos una década atrás. Sus evidentes conflictos internos repercuten en los resultados y terminan por perjudicar a los que allí se forman.

El trabajo de Diego Ignacio Salazar de Bellas  Artes en el CCRP.
El trabajo de Diego Ignacio Salazar de Bellas  Artes en el CCRP.

¿En realidad son superiores los egresados de la Católica a los de Bellas Artes? Digamos que en una hay más recursos e información, en la otra hay más oficio y mayor conocimiento de la realidad que los rodea. Ambos buscan a su manera un aggiornamento con resultados disímiles, en la medida que la búsqueda sea más o menos superficial y se afinque o no en el conocimiento de la historia, el oficio y la tradición. Hoy, hay que grabarlo en la memoria, es imposible crear sin saber.

A esta situación se añade un mercado en crisis cada vez más profunda. Las expectativas creadas por Kuczynski no han sido ni remotamente cumplidas y en nuestro país el arte se mantiene en una suerte de economía de guerra que solo con realismo podremos sortear. Mientras sigamos en el juego de la frivolidad, dando espacios a poderosos con angurria de figuración y convirtiendo a la actividad artística en carne para páginas sociales estaremos perdidos.

La obra de Johana Montero de la PUCP en el CCPUCP.
La obra de Johana Montero de la PUCP en el CCPUCP.

‘Muestra de muestras’ en el CCRP es un buen ejemplo de cómo Bellas Artes se vuelve más plural sin descuidar el oficio. Los participantes han trabajado bajo la dirección de  Angie Bonino en el ‘Taller de Artes Integradas’. Los buenos resultados evidencian, en algunos casos, limitaciones de medios para realizar un planteamiento a la altura del concepto del que han partido. Este proceso multidisciplinario se muestra por primera vez de manera separada a las tradicionales especialidades de la ENBA. Hay egresados sobresalientes como Diego Ignacio Salazar, Kei Higa, Nuria Lorena e Issy Barsallo, entre muchos otros.  

La 78 Exposición anual de la Facultad de Arte en el CCPUC mantiene un aspecto más ortodoxo por tratarse de los resultados de todas las especialidades. El saldo no es positivo. La pintura no es afortunada, la escultura ha derivado a ensamblajes e instalaciones con algunos destacados como Sebastián Quispe, Eder Salas y Viviana Balcázar. El grabado nos remite a los años 60 mientras que Andrea Saito, egresada en esa especialidad, sobresale con esculturas en papel y barniz. Lo mejor es el diseño gráfico de Johana Montero, una egresada notable con las agallas suficientes para tratar sobre la sexualidad sin tapujos en un medio tan conservador y tan falsamente cristiano como el nuestro.
 

Kei Higa de Bellas Artes en el CCRP.
Kei Higa de Bellas Artes en el CCRP.
5 Canciones
Como en los años 70 la fidelidad de Forum a la Católica se mantiene a pesar de que hoy resulta altamente tóxica para su imagen. Continuar excluyendo a Bellas Artes, donde también hay notables egresados, es una discriminación que están obligados a desterrar por el bien de la sala.  

Dicho lo dicho, la colectiva es muy buena y resulta superior a la muestra del CCPUCP. Los mismos artistas destacan con obras más importantes y la buena selección compone un conjunto atractivo, propio de recién egresados en busca de consolidar su futuro.

Destaca Paola Franco Arias con una notable instalación. Pierina Másquez con su impactante mural de flores de plástico rojas es comprensiblemente derivativa, pues todos están en proceso de buscar un lenguaje personal. Andrea Saito, José María Denegri y Lucía Coz son jóvenes altamente valiosos cuyo destino en el campo del arte dependerá de su persistencia y la lucha contra la estulticia del medio.  Guerreros. 

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