Exposición de Ricardo Cárdenas en el MAC.
Exposición de Ricardo Cárdenas en el MAC.
Edición 2476: Jueves, 23 de Febrero de 2017

El Poder de la Línea

Exposición de Ricardo Cárdenas en el MAC.
Exposición de Ricardo Cárdenas en el MAC.

Dos exposiciones en Lima, radicalmente distintas entre ellas, muestran las inmensas posibilidades del dibujo, el poder de la línea como base de la construcción de una idea y la multiplicidad de conceptos que se pueden desarrollar a través de ella.

BRUNO ZEPPILLI EN EL ICPNA reitera la erudición que se observa en su pintura, pero el soporte del papel, en este caso, le otorga una mayor libertad, permitiéndole asumir un mayor riesgo en este conjunto de trabajos que en un primer recorrido resulta inabarcable.

Zeppilli recurre a la línea para definir el cuerpo masculino y hablar sobre mundos interiores que se afincan en nuestras pulsiones, con una carga fetichista que se pone de manifiesto en el reemplazo del cuerpo femenino –con excepción de tres piezas en las cuales la mujer ejerce su dominio – por maniquíes que él transforma en objetos del placer.  Pero esa aproximación a la sexualidad masculina está poblada de una angustia que convierte a toda la muestra en una metáfora de la sumisión masculina a sus deseos.

El hombre como objeto de bodegón de Bruno Zeppilli en el ICPNA.
El hombre como objeto de bodegón de Bruno Zeppilli en el ICPNA.

Hay un buen texto introductorio a cargo de Guillermo Niño de Guzmán. Sin embargo la relación de Klimt o Schiele con Bruno Zeppilli se entendería por el enclaustramiento, la búsqueda del goce solitario y el sexo como única puerta posible de escape hacia  la vida.  También es cierto que la connotación homoerótica permitiera relacionar la muestra con los dibujos de Jean Cocteau, pero el autor aborda un camino más radical que las alborozadas formas del genio francés, empecinado en la representación del hombre como objeto pasional. En realidad la muestra está más próxima a  Bataille, más ligada al Genet de Querelle de Brest que a cualquier otro postulado del siglo anterior.

Los hombres que atisban de soslayo y muestran impudicias genitales nos hacen meditar en torno al superyó de Freud y a la represión. El pene en esta obra no es el arma que rige el poder en la sociedad sino un medio de sumisión, exhibido de manera explícita con una fuerte carga psicoanalítica, ajena a las algarabías del placer. Las miradas son siniestras, los cuerpos se contorsionan en espera de algo que nunca recibirán y en esa frustración ad eternun el espectador puede meditar sobre las pulsiones que guían a nuestra naturaleza humana.

El trabajo es tridimensional “a modo de escultura flotante que simula nubes”.
El trabajo es tridimensional “a modo de escultura flotante que simula nubes”.

Zeppilli es un artista que abreva de diversas fuentes, pero en este caso, el anecdotario que transforma al hombre en un sujeto que desea, se deriva directamente del poder del dibujo. Y entonces viene el recuerdo de la gran Cristina Gálvez y el rigor de la línea, así como la de un gran maestro de grabado de la Universidad Católica, el indispensable chileno Víctor Femenías, hoy lamentablemente ausente de una especialidad en decadencia.

Esta es una muestra particularmente exigente con el espectador, tanto por su anecdotario como por las infinitas alternativas de un dibujo de formas inéditas capaz de representar aspectos trascendentales de nuestro interior. Brillante Zeppilli.

“Una metáfora atmosférica” (Lama).
“Una metáfora atmosférica” (Lama).
RICARDO CÁRDENAS EN EL MAC, tiene la mejor exposición de la institución. Colombiano (1966), ocupa una pequeña sala cuyas divisiones revelan una formación que le permite el adecuado uso espacial para cada una de sus propuestas. La exposición que pasa inexplicablemente casi desapercibida es de necesaria visita. Ella tiene como base a la línea, lo que puede apreciarse de manera más tradicional en un amplio mural angular dibujado con grafito al modo de Sol Le Witt. Pero la pared es la excepción. Este trabajo se transforma en tridimensional, a modo de escultura flotante que simula nubes que penden del techo de la sala. Los aciertos son múltiples y están supeditados al material empleado.

Las piezas de mayor tamaño hechas de tubos de PVC –blancos o negros– tienen gran impacto al ser comparadas con nuestro cuerpo, pero son las piezas pequeñas en alambres las que constituyen dibujos en el aire, donde el enmarañamiento de las líneas permite un trazo que configura una metáfora atmosférica.

La exposición nos pone en contacto con un artista que representa parcialmente la producción de nuestros días en Colombia, uno de los países de más sobresaliente producción artística de estos tiempos.