Los recursos de Amparo (Brambilla). Carlín, 1984. Derecha, Alan según Alonso Núñez. El pecado de Oyuki prefuji. 1988.
Los recursos de Amparo (Brambilla). Carlín, 1984. Derecha, Alan según Alonso Núñez. El pecado de Oyuki prefuji. 1988.
Edición 2473: Jueves, 2 de Febrero de 2017

Nostalgia Por el Vitriolo

Por: Luis E. Lama | “Lo que hoy es ‘políticamente correcto’ era dejado de lado. Nos hemos vuelto conservadores”.

Los recursos de Amparo (Brambilla). Carlín, 1984. Derecha, Alan según Alonso Núñez. El pecado de Oyuki prefuji. 1988.
Los recursos de Amparo (Brambilla). Carlín, 1984. Derecha, Alan según Alonso Núñez. El pecado de Oyuki prefuji. 1988.

La muestra BÚMM! HISTORIETA Y HUMOR GRÁFICO EN EL PERÚ (1978-1992), que se exhibe en la Sala Luis Miró Quesada Garland, resulta sobresaliente  porque ella reúne a nuestros mejores artistas del humor gráfico que han publicado en tres lustros vulnerables de la historia del Perú. La curaduría ha estado a cargo de Alfredo Villar, quien ha investigado las publicaciones de medios como CARETAS, diarios, suplementos y revistas especializadas como Monos y Monadas y El Idiota, que luego derivaría en El idiota ilustrado, en años en los cuales era todavía posible hablar de ilustración.

Esta sería el tipo de muestra que es preferible eludir para dedicarse a leer su contenido en un libro, de no ser por un acertado diseño que acentúa los rasgos POP del espíritu que ha guiado a los organizadores. Ellos han seguido las pautas del libro del mismo nombre cuya lectura constituye un ejercicio de nostalgia que nos permite llegar a la conclusión que, en esas décadas de sobresaltos, lo que hoy consideramos políticamente correcto era dejado de lado para hacer una crítica vitriólica que jamás se ha vuelto a repetir.

“Los años del progreso” nos han vuelto más conservadores y menos irreverentes. La exposición se inicia atacando con ironía hoy impensable a Morales Bermúdez y a los presidentes de las democracias de los años 80, inclusive al mismo PPK, a quien muchos consideran –ignoro las razones– el Belaúnde del siglo XXI. Nadie se salva. Y ahora que muchos han fallecido el embate resulta más subversivo.

El estudio se detiene simbólicamente en 1992 con la instauración de la dictadura fujimorista y el cierre del Congreso con la aprobación de una mayoría de peruanos que creía que era la mejor manera de ordenar el caos y reprimir la violencia. Y, como los alemanes en 1933, se equivocaron profundamente.

Alfredo Marcos, 1988. MVLl: el pez fuera del agua. Derecha, Belaunde persiguiendo a Abimael. Carlín, 1983.
Alfredo Marcos, 1988. MVLl: el pez fuera del agua. Derecha, Belaunde persiguiendo a Abimael. Carlín, 1983.

Para una mejor comprensión, Villar divide el espacio en cuatro partes muy diferenciadas entre sí –como si se tratara de países distintos– e incluye una entrevista a los autores de las caricaturas. Su intención es “…releer la política y la historia del país en el período que abarca de 1978 a 1992. Este período se ha seleccionado porque representa un ciclo histórico: desde la crisis militar del gobierno de facto de Morales Bermúdez hasta el golpe de Estado y la instauración de un gobierno “cívico-militar” por Alberto Fujimori. … Es por tanto un ciclo donde el humor y la historieta se vuelven muy políticos e inclusive militantes”.

La primera parte está dedicada a CREPÚSCULOS MARCIALES, AURORAS CIVILES (1978-1980) cuando la proximidad de la democracia permitía el surgimiento de revistas satíricas que resultaban feroces. Sin embargo,es en tiempos de transición a la democracia que Villar denomina PRIMERO COMO FARSA, DESPUÉS COMO TRAGEDIA (1980-1985), donde se dispara el gatillo de la crítica porque por primera vez estábamos descubriendo la violencia y aprendiendo a convivir con ella, con un Gobierno incapaz de controlar el desmoronamiento social.

Como no podía ser de otro modo, el humor nos alertó de la realidad en tiempos de García. LA COMEDIA DEL PODER (1985-1990) nos recuerda cómo en medio de la debacle surgieron nuevos medios que se iniciaron costando 350 soles de ese entonces para terminar en 2,000 intis. Y esto también es un testimonio de nuestra historia. La exposición cierra con la crisis de la izquierda que apoyó a Fujimori a acceder al poder. Son dos años en los que el presidente derivaría a la derecha y establecería una dictadura que marcaría el inicio del deterioro institucional del país. Esta última parte, dedicada a LA RISA DEL ENGAÑO: (1990-1992) es la que resulta más próxima por su permanente amenaza de regreso.

Los expositores se han encargado de registrar el pensamiento de hombres y mujeres en los tiempos de mayor vulnerabilidad vividos en el siglo XX. La exhibición de sus originales, además, permite comprobar el alto dominio artístico que tienen para dar testimonio del contexto vivido. Que de eso también trata el arte.

Esta exposición nos obliga a recordar la historia de la manera más cáustica posible. Lo que es de agradecer.

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