Instalación central de Blas Isasi. Luego de su paso por Europa, su pintura se volvió tridimensional y su obra experimentó un cambio radical.
Instalación central de Blas Isasi. Luego de su paso por Europa, su pintura se volvió tridimensional y su obra experimentó un cambio radical.
Edición 2467: Jueves, 15 de Diciembre de 2016

Una Gran Exposición Internacional

“Pocas veces hemos visto tan bien aprovechado el espacio de la sala pequeña del ICPNA de Miraflores”.

Instalación central de Blas Isasi. Luego de su paso por Europa, su pintura se volvió tridimensional y su obra experimentó un cambio radical.
Instalación central de Blas Isasi. Luego de su paso por Europa, su pintura se volvió tridimensional y su obra experimentó un cambio radical.

La quinta bienal de grabado organizada por el ICPNA cerró con su mejor muestra. Está constituida por parte de la amplísima colección de grabado del Polígrafa, el taller catalán de grabado cuya seriedad se ha demostrado en los altísimos resultados de nombres indispensables de artistas del siglo XX y XXI.
 

Desde 1970 Polígrafa ha concentrado en Barcelona a renombrados artistas locales e internacionales, varios de cuyos trabajos han sido traídos por primera vez al Perú. Encontrar en una misma muestra los dibujos de Christo, a Liniers, el arte óptico de Cruz Díez, el expresionismo de Eric Fischl, y particularmente de un arquitecto y conceptualista que es uno de los artistas más respetados desde los 70, Vito Acconci, resulta una experiencia de valor incalculable. La fotografía de Chema Madoz también está incluida, hay comics viscerales y trabajos de variedad impensable que permiten meditar en torno a la infinita posibilidad del arte en nuestros días.
 

La selección norteamericana es impresionante, pero de América Latina hay presencias notables de argentinos, colombianos y venezolanos. Los brasileños se apoderan del interés regional con Saint Clair Cemin, Waltercio Caldas, Nelson Leirner, Regina Silveira y Daniel Senise. Los cubanos eran prescindibles.
 

Curiosamente se han omitido a peruanos como Bryce, Tola y Sandra Gamarra, cuyos grabados en Polígrafa son de lo mejor que se ha hecho. Por razones incomprensibles Szyszlo no figura en el catálogo. Pero esas son decisiones curatoriales que resultan incomprensibles.
 

Al margen de omisiones locales, el conjunto tiene un extraordinario nivel que lo convierte en una de las mejores actividades internacionales del año que termina. 

Texto Entretejido de Blas Isasi en la muestra Entre la ficción y el gesto. Derecha: la mano de Liniers en Polígrafa. Ambos en el ICPNA. 
Texto Entretejido de Blas Isasi en la muestra Entre la ficción y el gesto. Derecha: la mano de Liniers en Polígrafa. Ambos en el ICPNA. 

BLAS ISASI

Pocas veces hemos visto tan bien aprovechado el espacio de la sala pequeña del ICPNA de Miraflores. Entre la ficción y el gesto, que marca el regreso de Blas Isasi a nuestras galerías, es una muestra que, partiendo del ejercicio pictórico de sus inicios, ha ido derivando a una obra que se expande en el espacio convirtiendo a la acción de pintar en un acto espacial.
 

El buen oficio de Isasi, manifestado desde sus inicios en su pintura y su dibujo, demandaba nuevos cauces que lo alejaran del lugar común limeño. La oportunidad llegó en el 2014, cuando fue seleccionado por la Jan Van Eyck Academie en Maastricht, Holanda. Posteriormente permaneció en una residencia de un año en la Hochschule für Bildende Künste Braunschweig en Alemania.
 

La experiencia europea fue trascendental y su obra experimentó un cambio radical. Su pintura es ahora tridimensional, con aparentes resultados del azar al formar las volutas con el trabajo final, resultado de entretejer tiras de color en una labor artesanal, meticulosa, de donde obtiene la materia prima para una obra espacial que se desplaza por pisos y techos con un sentido arquitectónico. Una pieza pequeña que cuelga sobre un entramado de tablas, pudiera sintetizar la parte lúdica de la propuesta. Unas pequeñas pirámides tejidas cuyos bordes se han dejado sin terminar, creando relaciones mentales con arañas flotantes, nos dan una pauta precisa de las intenciones de su autor.
 

Otra obra clave para comprender a Isasi es la espontaneidad de la línea enredada que cuelga en la pared. Allí las palabras que se forman revelan un trabajo minucioso que demanda una meticulosa planificación, una construcción que transforma radicalmente los principios de lo que había entendido como pintura y representación.
 

Finalmente los papeles escritos en letras minúsculas sobre los cuales incrusta vidrios de menores dimensiones en una vuelta de tuerca a la tradición del enmarcado. Isasi invierte el proceso y es el papel que enmarca este vidrio ubicado en las zonas donde ese texto imposible de leer es subrayado por la presencia de la otra superficie que lo cubre. Toda esta serie es memorable, con obras radicales como aquella totalmente doblada que cubre el resto de toda la superficie. Su importancia es de tal magnitud que bien hubiera merecido una muestra para ellas solas.

Una exposición rigurosa.  (Luis E. Lama)